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Susano, una vida en carnaval

Susano, una vida en carnaval

Susano es un personaje ícono del Carnaval de Ensenada, celebración que difícilmente se puede concebir sin su alegría y singular


personalidad. Es uno de los floristas más viejos del puerto, tal


y como se define él mismo.



Cuenta que a su llegada a la ciudad, en 1957, abrió una florería, en aquel entonces, la competencia era poca, ya que existían sólo dos más, negocio que aún atiende personalmente pues es la base de su sustento. Chicos y grandes lo reconocen, entre los carros alegóricos y las comparsas siempre resaltan sus peculiares pasos de baile, que año con año se hacen presentes.



Originario de Rosa Morada, Nayarit, Susano Ibarra Lamas siempre ha destacado por su gusto por el baile, afición que lo llevó a tener una relación cercana con el Carnaval, además de la vena familiar, pues según cuenta su abuelo fue organizador del destacado Carnaval de Mazatlán.



“En aquel entonces todo era diferente, la ciudad era muy pequeña, había calles solas de terracería y las principales actividades económicas eran las plantas pesqueras establecidas en el puerto”, recordó con añoranza.



Gracias al ingenio que lo ha destacado, platicó que en su primer carnaval encontró unas botas tiradas, las cuales pintó para convertirlas en parte de su atuendo de pirata y unirse a la celebración en el parque Revolución, sede de la fiesta.



REY DEL CARNAVAL


Su curiosidad y entusiasmo lo llevaron a convertirse en Rey del Carnaval de Ensenada en el año de 1962, gracias al club de Robin Hood, agrupación que le ayudó a recaudar votos, cada uno con un costo de un centavo, para finalmente reunir 9 mil pesos de ese entonces.



Susano recuerda cómo su delgada figura hizo que todos le conocieran por el apelativo de “Popotitos”, famosa canción que inmortalizara


Enrique Guzmán, adaptándola a manera de himno con su propia adaptación. “Mi amor entero es de Susano Popotitos, sus piernas


f lacas como un par de carricitos, y en las pachangas de este carnaval sus piernas flacas se parecen quebrar, Popotitos, tú en este carnaval vas a ganar porque eres del Robin Hood”, recuerda con singular nostalgia.



SE DIVIERTE BAILANDO


Susano comenta que su participación en los carnavales es con el puro afán de divertir y divertirse. Ahora a sus 75 años de edad, le es complicado seguir todo el trayecto bailando, pero el entusiasmo que la gente le contagia lo mantiene en la tradicional fiesta. “Trato de divertir a la gente bailando, antes recorría el desfile a pie y bailando, pues yo tomé clases de baile, daba mis brincos, pero ahora por tanta gente y el trayecto, lo recorro en el carro”, mencionó Susano.



Su fama en el Carnaval de Ensenada y afición por esta celebración lo ha llevado a representar al puerto en otras ciudades y países, incluso, cuenta que ha estado en Venecia, Nueva Orleáns y Río de Janeiro, su favorito.



VESTUARIO DIGNO DE PRESUMIR


Ayudado de una modista, Susano confecciona y diseña su propios atuendos que año con año luce en los desfiles del carnaval. Anteriormente era un trabajo más artesanal, pasaba días cosiendo y bordando los detalles de los vistosos trajes, ahora se ha simplificado con la ayuda de la máquina de silicón, en cuestión de una semana se puede decorar con pedrería un traje.



Uno de sus más valiosos tesoros está en su guardarropa, donde asegura tiene atuendos con valor de más de 2 mil dólares.



“Hago que mi vestuario sea llamativo, por eso le cuelgo piedritas y le pongo plumas”, destacó.



EL LEGADO DE SUSANO


Su personaje en carnaval lo ha llevado a ser reconocido en varias partes del País, incluso el año pasado a manera de sorpresa se le


entregó un reconocimiento por parte del Presidente Municipal, acto que lo llevó hasta las lágrimas.



Pocas veces se le ha dificultado estar presente en los carnavales, incluso en una ocasión estuvo a punto de poner su vida en riesgo al no estar bien de salud debido a problemas del corazón.



Susano se ve en una vida de carnaval, incluso comenta que a su muerte, su último deseo sería estar a bordo de un carro alegórico y


recorrer la ruta de las fiestas carnestolendas mientras la gente baile y ríe. En la actual edición, Susano participa en un carro


alegórico diseñado por él mismo con la temática de Romeo y Julieta.



Personaje icónico, lo distingue su alegría, peculiar personalidad y entusiasmo único; Susano Ibarra, un “artista” que llegó a Ensenada para ser reconocido y querido por generaciones.

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