El Imparcial / Columnas /

Paquete Económico 2027: entre la recaudación y la presión fiscal

“Los impuestos son el precio que pagamos por una sociedad civilizada” Oliver Wendell Holmes

Jorge Pickett Corona

El pasado 8 de septiembre fue entregado formalmente al Congreso de la Unión el Paquete Económico para el ejercicio fiscal 2027, iniciando con ello una nueva etapa de análisis, discusión y negociación legislativa sobre el rumbo de las finanzas públicas del país. La entrega estuvo a cargo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y comprende los documentos que definirán las principales directrices económicas, fiscales y presupuestarias para el próximo ejercicio.

El Paquete Económico no debe entenderse únicamente como un documento de ingresos y gastos. En realidad, representa una radiografía de las prioridades económicas del Gobierno Federal y, particularmente para los contribuyentes, constituye una señal sobre la forma en que la autoridad pretende obtener los recursos necesarios para financiar el gasto público.

Para 2027, el Ejecutivo Federal plantea nuevamente fortalecer los ingresos públicos mediante una mayor eficiencia recaudatoria y el combate a prácticas de evasión y eluHoy sión fiscal. Un elemento importante es que la propuesta no descansa exclusivamente en la creación de nuevos impuestos generales, sino en modificaciones a disposiciones fiscales existentes, mecanismos de control y una estrategia orientada a incrementar la recaudación.

Dentro de los documentos entregados se encuentra la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para 2027, así como iniciativas de modificación a la Ley del Impuesto sobre la Renta y a la Ley Federal de Derechos. También forma parte del paquete el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, que plantea la manera en que se pretende distribuir el gasto público durante el siguiente año.

Desde una perspectiva fiscal, uno de los aspectos que merece mayor atención es el fortalecimiento de las herramientas de fiscalización. El crecimiento de la recaudación depende cada vez menos de incrementar las tasas de los impuestos y más de lograr que quienes tienen la obligación de contribuir efectivamente lo hagan.

Esta tendencia ha transformado la relación entre contribuyente y autoridad fiscal. Hoy la fiscalización se apoya de manera importante en información electrónica, cruces de bases de datos, comprobantes fiscales digitales, declaraciones, movimientos bancarios y demás información disponible para las autoridades. El Paquete Económico 2027 debe analizarse, por ello, no solamente desde la perspectiva de cuánto se pretende recaudar, sino también de cuáles serán los mecanismos mediante los cuales se buscará alcanzar esa meta.

Particular relevancia tendrá el análisis de las modificaciones propuestas a la Ley del Impuesto sobre la Renta. Cualquier cambio en esta materia debe revisarse con especial cuidado, porque puede tener efectos directos en las obligaciones de las personas físicas y morales, en sus deducciones, en sus esquemas de tributación y, en general, en la planeación fiscal de las empresas.

Otro aspecto que merece atención es la política relacionada con los derechos y el comercio exterior. El paquete incluye una iniciativa de reformas a la Ley Federal de Derechos y un informe relacionado con las facultades del Ejecutivo Federal en materia arancelaria. Esto demuestra que la política fiscal para 2027 no puede analizarse de manera aislada, pues está vinculada también con la política comercial y con las condiciones internacionales que enfrenta México.

Pero quizá el punto central sea determinar si el incremento esperado de la recaudación será acompañado por una mayor eficiencia en el gasto público. Una política fiscal sólida no consiste únicamente en recaudar más. También exige que los recursos obtenidos se ejerzan con eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y verdadera orientación hacia las necesidades públicas.

El Congreso de la Unión tendrá ahora la responsabilidad de revisar las propuestas, modificar aquello que considere necesario y valorar sus efectos económicos y jurícos. De acuerdo con el calendario legislativo aprobado, la Cámara de Diputados contempla el 20 de octubre como fecha para la aprobación de la Ley de Ingresos de 2027, mientras que el Presupuesto de Egresos deberá aprobarse a más tardar el 15 de noviembre.

Para los contribuyentes, el mensaje es claro: 2027 apunta a ser un año en el que la fiscalización continuará adquiriendo mayor relevancia. Por ello, más que esperar a conocer únicamente las tasas o los cambios específicos de las leyes, empresas y personas físicas deberían comenzar a revisar sus procesos de cumplimiento, documentación, comprobantes fiscales y esquemas de operación.

El verdadero reto del Paquete Económico 2027 estará en encontrar un equilibrio entre las necesidades recaudatorias del Estado y la capacidad económica de quienes sostienen, mediante sus contribuciones, las finanzas públicas.

Recaudar es indispensable; fiscalizar también. Sin embargo, ambas funciones deben ejercerse dentro de los principios de legalidad, seguridad jurídica, proporcionalidad y respeto a los derechos de los contribuyentes.

El Paquete Económico apenas inicia su recorrido legislativo. Será durante las próximas semanas cuando podremos conocer qué propuestas permanecerán, cuáles serán modificadas y cuáles finalmente formarán parte del marco fiscal que regirá en 2027. Por ahora, lo que resulta evidente es que el próximo ejercicio fiscal estará marcado por una política de fortalecimiento recaudatorio y por una fiscalización cada vez más apoyada en herramientas de información y control.

  • *- El autor es Abogado Fiscalista.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí