Cien años de La Cristiada (1926 – 2026)
La Guerra Cristera enfrentó al gobierno de Plutarco Elías Calles y la Iglesia Católica, cuando miles de creyentes defendieron su fe bajo el grito ¡Viva Cristo Rey!

Uno de los sucesos que mostró la lucha de ideologías que derivó en una guerra desigual en México fue entre Plutarco Elías Calles y la Iglesia Católica mexicana. Los católicos se lanzaron a defender su religión contra el gobierno callista con el grito ¡Viva Cristo Rey!
Este movimiento armado fue llamado la Guerra Cristera o como la denominó el historiador francés – mexicano, jean Meyer: La Cristiada.
Pero vamos por partes amigos y amigas, durante la mitad del Siglo XIX, los liberales encabezados por Benito Juárez crearon las Leyes de Reforma que eliminaron el poder político y económico de la iglesia católica con la supresión de los fueros eclesiásticos, la nacionalizaron de los bienes del clero y la pérdida del monopolio del registro civil, esto es el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones y la educación. También hubo la secularización de cementerios. Se quitó la religión católica como única y obligatoria en el país, permitiendo la práctica libre de creencias. Así nace la Constitución de 1847.
En 1917 se crea una nueva Constitución Política del país, en el gobierno de Venustiano Carranza. En esta Constitución se incorporan artículos anticlericales para someter a la Iglesia al control del Estado.
Artículo 3: Prohibía a toda “corporación religiosa” y los ministros de culto, dirigir escuelas de instrucción primaria, así como prohibir enseñar religión en las escuelas, incluso en las privadas y tener el control estatal de la educación; Artículo 5: Impedía el establecimiento de órdenes monásticas y votos religiosos; Artículo 24: Restringir el culto público exclusivamente al interior de los templos, “siempre bajo vigilancia de la autoridad”, se permitía la libertad de culto; Artículo 27: Despojaba a las iglesias de su capacidad jurídica para poseer bienes, pasando estos a propiedad de la nación y Artículo 130: Negaba la personalidad jurídica a las iglesias, prohibía a los ministros de culto participar en política y facultaba a los estados a limitar el número de sacerdotes.
La reforma que desató La Cristiada fue lo realizado por el presidente Plutarco Elías Calles a principios de 1926 al promulgar la “Ley sobre delitos y faltas en materia de culto religioso y disciplina externa”, conocida como Ley Calles con la que colocó al clero mexicano bajo una permanente vigilancia del Estado.
Jean Meyer en su libro “La Cristiada” dice que la respuesta de la Iglesia fue inédita, fue drástica y se disciplinaron todos los arzobispos y obispos mexicanos. El 31 de julio de 1926 se suspendió el culto público en todo México. Meyer apunta: “Es efectivamente la suspensión del culto la que puede marcar el comienzo de la guerra cristera, “La Cristiada”. El historiador que vino a México a estudiar y registrar la información sobre La Cristiada, cita una carta de unos cristeros a su párroco, que apresado por las autoridades los instó a rendirse: “Sin su permiso ni mandato nos lanzamos a esta lucha bendita por nuestra libertad, y sin su permiso y sin su mandato continuaremos hasta vencer o morir”.
Así empezaron los enfrentamientos con el gobierno federal, más que enfrentamientos entre dos ejércitos, eran actos de guerrillas. Muchos hombres y adolescentes fueron asesinados, colgados, martirizados, siempre con su grito ¡Viva Cristo Rey! También hubo muchos sacerdotes que fueron fusilados, pero antes martirizados, según esto fueron 90.
Según datos la guerra cristera está registrada de 1926 a 1929 principalmente en los estados de Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Colima. Los muertos entre miembros del ejército federal, cristeros y clérigos, según la Conferencia del Episcopado Mexicano estima que fueron más de 200 mil “mártires que entregaron sus vidas defendiendo su fe”.
Oficialmente, la Guerra Cristera concluyó el 21 de junio de 1929 con los llamados “Arreglos”, entre el arzobispo mexicano Leopoldo Ruíz y Flores, como delegado apostólico del Papa Pío XI; el obispo de Tabasco, Mons. Pascual Díaz y el entonces presidente del país, Emilio Portes Gil, quien sucedió a Plutarco Elías Calles. Establecieron un “modus vivendi” en el que el gobierno se comprometía a no aplicar las leyes para perseguir católicos. Cien años de La Cristiada 1926 – 2026.
*- El autor es periodista independiente.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados