El Imparcial / Columnas /

Cambio de cancha

Luego de desempeñarse como diputado local en la 25 Legislatura del Congreso de Baja California, Ramón Vázquez Valadez solicitó permiso para separarse del cargo este jueves ya el viernes estaba siendo presentado como el nuevo Secretario de Gobierno Municipal de Tijuana.

Agua  Caliente

Luego de desempeñarse como diputado local en la 25 Legislatura del Congreso de Baja California, Ramón Vázquez Valadez solicitó permiso para separarse del cargo este jueves ya el viernes estaba siendo presentado como el nuevo Secretario de Gobierno Municipal de Tijuana.

Este cambio representa para el alcalde, Ismael Burgueño Ruiz, uno de los movimientos políticos más relevantes de su gobierno, pues se trata literalmente del funcionario responsable de los acuerdos políticos.

La Secretaría de Gobierno es, en los hechos, la oficina encargada de construir acuerdos, atender conflictos sociales y mantener la interlocución con actores políticos, empresariales y sociales.

La aprobación unánime del Cabildo envía además un mensaje de respaldo institucional a la decisión del alcalde. Sin embargo, el verdadero reto apenas comienza, pues más allá de los consensos alcanzados para su designación, la expectativa estará puesta en los resultados que pueda ofrecer desde una posición que requiere diálogo permanente, sensibilidad política y capacidad para resolver conflictos antes de que escalen. Vázquez Valadez llega al cargo en sustitución de Arnulfo Guerrero León, quien dejó su puesto vacante a principios de semana, unos días después de anunciar al Alcalde su salida.

El Diputado con licencia fue electo de entre una terna que incluía además a Edgar Martínez Ángel y Luis Gabriel Espinoza.

Durante la sesión del Cabildo, Burgueño Ruiz destacó que la designación de Vázquez Valadez contribuirá a fortalecer el trabajo institucional de la administración municipal humanista.

Tras rendir protesta, el nuevo Secretario de Gobierno Municipal agradeció la confianza depositada en su persona y se comprometió a desempeñar el cargo con responsabilidad en favor de la ciudadanía.

“Menos escritorio y más territorio”, dijo, es su lema, por lo que junto con la ciudadanía hará llegar sus peticiones populares a la Presidencia Municipal de cuanta problemática reciba.

EN EL OLVIDO

A siete meses de haber sido presentado “con fanfarria”, como símbolo del compromiso ambiental del gobierno de Rocío Adame Muñoz, el primer vivero municipal de

Rosarito agoniza entre montones de basura, muebles abandonados y un puñado de plantas que sobreviven casi de milagro en un terreno que parece más tiradero que proyecto ecológico.

El 6 de noviembre pasado, las autoridades municipales inauguraron con discursos y aplausos el vivero ubicado en la colonia Ampliación Leyes de Reforma, a un costado del parque Conchita Cantú.

El espacio, de aproximadamente 2 mil metros cuadrados, fue anunciado como un centro estratégico para la producción de árboles y plantas destinados a forestar distintas zonas de la ciudad, e incluso como un punto de abasto para los propios ciudadanos que quisieran solicitar ejemplares cultivados ahí.

Hoy, la realidad es otra. Un recorrido por el predio revela lo que los discursos no anticiparon, basura acumulada en distintos puntos, muebles viejos y objetos en desuso arrojados sin pudor sobre el terreno, y una infraestructura que no refleja ni de lejos el arranque prometido; las plantas que aún sobreviven apenas se cuentan por decenas, cifra muy baja para un proyecto que se vendió como pieza clave en la forestación de la ciudad.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí