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Calidad y legalidad para proteger la industria de la construcción

La industria de la construcción se sustenta, en gran medida, en la calidad de los materiales que utiliza, siendo el concreto uno de los elementos fundamentales para la seguridad estructural de viviendas y obras de infraestructura.

Elmer Peña Ruvalcaba

La industria de la construcción se sustenta, en gran medida, en la calidad de los materiales que utiliza, siendo el concreto uno de los elementos fundamentales para la seguridad estructural de viviendas y obras de infraestructura, ya que esta mezcla, integrada por cemento, arena, grava y agua, requiere componentes confiables, donde el cemento representa un elemento esencial, pues de su calidad y resistencia depende, en buena medida, el desempeño y durabilidad de las estructuras.

Por ello, es indispensable garantizar que todo cemento que ingrese al país desde el extranjero cumpla estrictamente con los procesos legales de importación y con las obligaciones fiscales correspondientes, ya que no puede existir margen para prácticas irregulares que distorsionen la competencia o comprometan la calidad de los materiales utilizados en las obras.

Cuando hablamos de prevenir el llamado “huachicol” del cemento, el primer paso es claro: verificar que los productos importados cuenten con toda la documentación requerida y que hayan cubierto los impuestos, permisos y procesos reglamentarios establecidos por la ley mexicana, toda vez que el cumplimiento normativo es indispensable para evitar malas prácticas dentro de la cadena de suministro.

Sin embargo, el cumplimiento administrativo no es suficiente, ya que una seEl gunda etapa, y quizá una de las más importantes, tiene que ver con la verificación de la calidad del producto mediante entidades mexicanas acreditadas que certifiquen que ese cemento cumple con los estándares técnicos necesarios para su uso en construcción y que realmente ofrece el desempeño esperado para obras de infraestructura.

Y es que la calidad no puede quedar sujeta únicamente a declaraciones de origen o especificaciones comerciales, sino que requiere supervisión técnica especializada que garantice que los materiales utilizados cumplen con los niveles de resistencia, durabilidad y desempeño que exigen las normas nacionales, pues de ello depende la confiabilidad de las estructuras que se construyen en el país.

Permitir el ingreso de materiales sin controles adecuados podría derivar en riesgos graves para la seguridad de las obras, pues un cemento de baja calidad puede afectar la integridad estructural de una vivienda, un edificio o una obra vial, generando consecuencias que pueden poner en peligro vidas humanas y elevar considerablemente los costos de mantenimiento o reparación.

Desde la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción respaldamos todas aquellas medidas orientadas a garantizar condiciones equitativas de competencia y a proteger la calidad de la infraestructura del país, ya que la legalidad y la supervisión técnica deben ser principios irrenunciables para el desarrollo ordenado del sector.

La construcción requiere certeza, responsabilidad y materiales confiables, por lo que apostar por mecanismos de control más estrictos no es un obstáculo para el crecimiento, sino una medida necesaria para asegurar que lo que se construya hoy tenga la calidad y seguridad que las futuras generaciones merecen.

*- El autor es presidente de CMIC Tijuana, Tecate y Rosarito.

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