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Magnifica Humanitas y la IA

“Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral” Simón Bolívar

Ignacio  Calderón Tena

Los diferentes papas que ha tenido la Iglesia Católica, se han distinguido por poner especial atención a determinados temas, como el caso del papa Francisco que se destacó por su trabajo por los mas vulnerables y por el medio ambiente, Benedicto XVI quien buscó reafirmar la identidad doctrinal de la Iglesia, Juan Pablo II, su lucha contra el comunismo; Juan Pablo I, su intento por limpiar la corrupción interna de la iglesia; Paulo VI por su movimiento ecuménico y Juan XXIII por el famoso Concilio Vaticano II.

En el caso del papa León XIV, tiene un interés especial por las causas sociales y los derechos de los trabajadores, muy en línea con Leon XIII quien con su “Encíclica Rerum Novarum”, escrita hace 125 años, definió lo que conocemos como la Doctrina Social de la Iglesia.

Leon XIV, desde el inicio de su pontificado, mencionó que la Inteligencia Artificial (IA), era el mayor desafío que enfrenta hoy la humanidad y por ello, hace un par de días, lanzó su primera encíclica titulada: “Magnífica Humanitas”, que fundamentalmente es un llamado a cuidar lo humano, por encima de lo tecnológico, promoviendo justicia, paz, solidaridad y responsabilidad ética en la era de la inteligencia artificial y la digitalización.

Este importante documento, no solo para la Iglesia Católica, sino para todo ser humano que se cuestiona los aspectos éticos del uso de la IA, habla sobre el valor que cada ser humano posee y que no depende, como muchos quisieran, de su riqueza, inteligencia o relaciones, depende de ser solamente seres humanos iguales.

En su capítulo relativo a la Ética y gobernanza tecnológica, menciona que se requiere un código ético compartido para la IA, supervisión independiente, educación de usuarios y regulación internacional para evitar monopolios y abusos.

Cabe señalar que ya, desde marzo de 2023, la UNESCO, había lanzado una serie de recomendaciones sobre la “Ética de la Inteligencia Artificial”, las cuales fueron adoptadas por unanimidad por los 193 Estados miembros de la Organización, pero hacía falta que la Iglesia Católica se pronunciara sobre este tema, que puede llevar al ser humano a olvidar los aspectos morales y éticos.

Por eso, con gran preocupación, nos enteramos, por un artículo de la Revista Proceso del 19 de mayo pasado, que, a propuesta del magistrado Juan Jaime González Varas, el Segundo Tribunal Colegiado en materia Civil del Estado de México, consideró que los juzgadores pueden utilizar la inteligencia artificial para automatizar algunas tareas administrativas que deben realizar al momento de emitir sus resoluciones en las que deban hacer cálculos matemáticos.

Con ello, se emite la primera jurisprudencia que fija reglas básicas para que los jueces del país utilicen la inteligencia artificial (IA) en la resolución de casos.

Resulta mas aceptable que la IA se aplique para la elaboración de un plano, o para una operación médica que requiere una precisión quirúrgica, pero no para cuestiones donde se debe aplicar el derecho, la justicia y la valoración de pruebas, cuestiones todas ellas basadas en criterios jurídicos y no en reglas científicas y permitir que la IA domine esos campos, puede llevar a poner tras las rejas a alguien inocente, sobre todo ahora que en México los jueces y magistrados son electos por acordeones en lugar de conocimientos.

Por ello, la encíclica Magnifica Humanitas, debe traducirse en leyes y políticas públicas que regulen éticamente esta nueva herramienta.

*- El autor es asesor empresarial en cabildo

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