Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

La medicina ‘alternativa’

Los tristemente célebres sueros vitaminados que mataron a ocho personas fueron aplicados por un médico con formación científica, eso lo hace más grave.

Ricardo  Menéndez

Los tristemente célebres sueros vitaminados que mataron a ocho personas fueron aplicados por un médico con formación científica, eso lo hace más grave. La fantasía de los sueros es algo muy mexicano, no es tanto el suero de colores, como el hecho de que se ofrece fuera de la medicina científica, es la fascinación por lo alternativo ante la enfermedad. Hay cierta paranoia hacia el médico suponiendo que sigue los intereses de la industria farmacéutica más que los del paciente, por lo tanto, es fácil comprar la idea de que hay recursos terapéuticos que no ofrece la medicina porque atentarían contra esos intereses. Y que hay médicos sabios que saben y usan remedios que funcionan. Me recuerda ese dicho de “no creo en las brujas, pero de que las hay, las hay”, aunque te diga la ciencia que algo es un placebo (sugestión) sin un efecto terapéutico en la realidad, hay quienes creen, como una creencia cualquiera, en lo alternativo. Este siniestro médico engañaba con argumentos aparentemente científicos, veo se anunciaba en su consultorio como homeópata, esta práctica es un excelente ejemplo del apetito de la gente por algo “natural”, “no tóxico”. Yo he tenido pacientes que doy de alta, pero no sueltan sus chochitos homeopáticos. El pensamiento mágico se presenta de distinta manera según la cultura, su función es organizar el mundo simbólicamente, el cerebro utiliza atajos, aprendidos, ante la ansiedad de aquello que no le resulta familiar o fácil de asimilar, como la muerte. Ideas irracionales, como en las religiones, se hacen verdad, basta con que uno lo crea. Para algunos resultará irracional un médico que ofrece lo que los demás no, con la promesa de mejoría, a otros les resultará muy atractivo. Por ello no falta el psicópata que ofrece remedios no médicos aún con bata de médico. Cuando no son las células madre, será la ayahuasca, o tal o cual té o suplemento, estoy seguro que casi todos conocen a alguien que esté tomando magnesio actualmente, siempre habrá oferta mágica mediante la cual realmente lucran y engañan, justo lo que falsamente argumentan sobre la industria farmacéutica, que paradoja. Lamento usar esta tragedia, me conmueve, pero debe servir de ilustración sobre los riesgos de las medicinas alternativas, aunque el mayor peligro es que alejan al paciente de un tratamiento real y a veces se pierde tiempo fundamental. Ni que decir en el paciente terminal, se aferrará a cualquier esperanza, aunque en el fondo dude de ella, el paciente y sus familiares pueden ser chantajeados con el argumento de que no usar algo alternativo es no tener más esperanza. Duden siempre de cualquier oferta de salud que no se sostenga médicamente.

  • *- El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí