Medio ambiente y salud ¿Hay interconexión y paradoja?
Para poner en contexto, el 7 de abril de cada año se celebra el día mundial de la salud, que surgió con la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948.
Para poner en contexto, el 7 de abril de cada año se celebra el día mundial de la salud, que surgió con la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948. En esta fecha se reconocer la importancia de promover el acceso a la salud y conciencia sobre riesgos ambientales. En este año, el lema es “Apoyemos la ciencia” y tiene como objetivo promover la conciencia y la acción en torno a la interconexión de la salud con el medio ambiente; que es una interconexión no muy evidente, pero que influye en nuestro bienestar tanto como la nutrición, el ejercicio físico, el descanso y la salud mental.
Al respecto, la Organización de la Naciones Unidas (ONU) ha señalado que para lograr un mundo más sano no basta con enfocarnos en el ser humana; sino es necesario tener una visión integral que reconozca los vínculos entre la salud de los animales (salvajes y domésticos) y el planeta en general.
Estos vínculos fueron evidentes a partir de la Revolución Industrial que inició en Gran Bretaña a mediados del siglo XVII, cuando la producción en masa dada por las máquinas de vapor, el acceso al carbón y en general la mecanización de procesos, llevo a los cambios de la producción artesanal a la industrial, y en consecuencia las ciudades donde se localizaba la industria fueron atractivas para vivir y laborar. Sin embargo, dichas urbes no contaban con la suficiente infraestructura sanitaria y la población vivía en condiciones poco salubres que provocaron brotes de enfermedades como: cólera, fiebre tifoidea, tifus, viruela y tuberculosis.
A lo anterior, se sumarían las condiciones insalubres en las que se trabajaba en fábricas y minas, que propiciaron enfermedades respiratorias crónicas, accidentes incapacitantes e incluso degeneraciones físicas en trabajadores. Además, el uso exacerbado del carbón en industrias y actividades cotidianas, incrementó la contaminación atmosférica, que a su vez aumento de lo que hoy conocemos como los gases de efecto invernadero (GEI), que provocan el calentamiento global (CG) y es parte del Cambio Climático (CC).
Una paradoja de lo anterior, es que el impacto del Cambio Climático tiene efectos en la salud humana de manera directa. Tal hecho lo refiere el informe “The Lancet Countdown America” en el 2023, refiriendo que la degradación ambiental aumentará las muertes prematuras, especialmente en niños y ancianos. Dicho estudio amplió su alcance geográfico e incluyo a México y Centroamérica (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá), recomendando la aplicación de políticas intersectoriales que aumenten la resiliencia climática, reduzcan la desigualdad, mejoren la salud de la población y reduzcan las emisiones de GEI.
Dado que hay una estrecha vinculación entre el medio ambiente y la salud, y cualquier afectación puede tener impactos significativos como las olas de calor, incendios forestales o las enfermedades trasmitidas por vectores. Ante este panorama, es fundamental que, desde lo individual, busquemos conservar nuestra salud y la del planeta para ser resilientes. Pero ¿Cómo ser más resiliente en pro de mi salud y medio ambiente? Esto implica adoptar un enfoque de salud planetario, es decir, debemos adaptarnos y prosperar mediante acciones como una alimentación consiente y local; movilidad sostenible y actividad física; hábitos de autocuidado; mentalidad de comunidad y preparación ante cambios ambiéntales súbitos, tales como el calor extremo y escasez del agua, que se incrementaran sobre todo en el norte del país.
*- La autora es Doctora en Manejo y uso de Recursos Naturales por el CIBNOR; Maestría en Ciencias y Licenciada en Biología por la UNAM. SNI nivel 2.
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