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El tiempo es un círculo plano

Vaya tiempos nos está tocando vivir, violencia internacional que amenaza nuestra economía y violencia doméstica con el crimen organizado.

Ricardo  Menéndez

Vaya tiempos nos está tocando vivir, violencia internacional que amenaza nuestra economía y violencia doméstica con el crimen organizado, llamarles narcos queda corto, son multifacéticos para todas las variables del crimen.

Los tiempos nos marcan, eventos que pueden haber sucedido hace decenas de años se manifiestan en el presente, es mi observación al respecto, y quizá tenga que ver con mi edad y sea una proyección: lo sucedido en los sesenta se siente ahora, triste que parezca hay una continuidad ideológica en el tiempo entre esa década y lo que hoy es denominado como woke, hay varios autores que lo han trabajado en detalle. La forma que va tomando la cultura determina fenómenos que quizá antes eran raros, y hoy no. Ya desde el siglo pasado hubo descripciones de trastornos mentales que hoy en día dejaron de ser raros.

Los trastornos límite de la personalidad, la dismorfia corporal y los trastornos alimentarante rios asociados, la drogadicción, las diversas distorsiones de la identidad sexual, por ejemplo, ahora son más que frecuentes. Cuando estudié psiquiatría surgió la famosa clasificación de trastornos mentales DSM-III, en ella se identificó el trastorno dismórfico con una prevalencia estimada en 1980 de 0.1%, hoy en día se calcula alrededor de 2%.

En mi larga trayectoria profesional me ha tocado ver la transformación de varios trastornos, antes eran causa de presentación de caso en hospital, hoy en día diariamente vemos varios de estos. Hay trastornos que no modifican la frecuencia e intensidad mayor cosa a través de las décadas, como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, algunos por ser más frecuentemente identificados aumentan considerablemente la prevalencia, como el espectro autista, por ejemplo.

Hay algunos que son producto de la época, hoy en día no es rara la paciente que tenga por un lado un médico psiquiatra, y, en el otro extremo, a un médico cirujano plástico, muy enriquecido, suelen aparecer con un trastorno de ansiedad o depresivo asociado al malestar consigo mismas en su apariencia.

Los gimnasios, aunque no lo crean, son moda reciente, llenos de espejos y miradas a sí mismo, la red inundada con cuerpos “ideales” que alteran a muchas mujeres que no pueden dejar de compararse. Por primera vez en la historia la forma del cuerpo toma tanta importancia, ¿de cual cuerpo?, allí está el imaginario colectivo. La primera celebridad, que yo ubico, con franca dismorfia fue la cantante de ópera Maria Callas, lo ocultaba, pero consumía y cultivaba por dentro lombrices, para adelgazar.

Twiggy en los sesentas fue el primer ideal colectivo de delgadez, hoy en día es franca fobia a la grasa corporal. Sospecho que esta década será de las que dejan huella, como algo nuevo que surge y terminará quién sabe cómo.

*- El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.

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