Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

Mexicanazo

Del culiacanazo al mexicanazo, la diferencia entre ambos es la extensión territorial y las muertes de civiles, hasta ahora.

Ricardo  Menéndez

Del culiacanazo al mexicanazo, la diferencia entre ambos es la extensión territorial y las muertes de civiles, hasta ahora. Asusta la coordinación para seguir el mismo protocolo a nivel nacional, bloqueos, quema de vehículos y establecimientos, con la singularidad de casi no tocar a las personas, al unísono. La criminalidad en México es enorme, propone el gobierno atacar las causas y mientras tanto intervenir en la medida que pueda para abatirlos. Sin embargo, el crimen rebasa al Estado y frecuentemente lo engulle. Hay que entender que hay países tan pobres como nosotros con menos criminalidad, que el origen no está tanto en las causas sociales con que crezca la persona como en sus genes. El problema es que la corrupción es terreno fértil para que tengan trabajo criminal todas las personas con una personalitu dad psicópata, con un cuatro por ciento de prevalencia en la población mundial con rasgos antisociales y un uno por ciento de francos psicópatas, digamos que entre uno y cinco millones de mexicanos pueden caer fácilmente a una oferta de delinquir, lo harán en la medida que puedan, si hay corrupción se puede. Me parece muy bien se preocupen y atiendan a los jóvenes con programas sociales y otros métodos instructivos, el pillo los usará a su favor y si puede delinquirá, aunque sea rico. Son tantos millones de probables criminales que eliminarlos sería un sinfín, cuando acabas con unos, otros aparecerán. Si no se resuelve una estrategia de alta inteligencia que use las tecnologías necesarias y, así mismo, pague, entrene y vigile a las policías el problema cada vez será peor, aunque baje la cantidad de homicidios, siguen siendo muchos, cruentos y crueles. Hay que entender que las posibilidades indican que es probable conozcas a personas manipuladoras, con pobre real empatía, sin culpa de nada, aunque circulen con aparente normalidad, a veces son muy seductores y más peligrosos. Los jefes de los carteles no lo son por su superioridad en crueldad, pero sí en inteligencia, en este sentido si se puede considerar buena estrategia detener a las cabezas, se fragmentan y habrá más pequeñas cabezas reproduciéndose. El pasar de la forma piramidal con una familia en la punta a una donde habrá más jefes, en esas estamos. Hay que felicitar la valentía que mostró el ejército mexicano, y la capacidad de hacerlo en total secrecía, no hubo filtraciones y sí inteligencia, que ayudó la tecnología americana, pues qué bueno. Se paralizó un país durante un día, fue un “aquí estamos”, una muestra de músculo. Cientos de psicópatas obedeciendo indicaciones de la inmediata suplencia del jefe, asusta. A muchos nos tocó cerca un evento y podemos decir que si ha dejado un efecto social traumático. Fuera corrupción.

*- El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí