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El sesgo en la investigación

Es más común de lo que tiene que ser, que los peritos oficiales y los autorizados o particulares tengan opiniones discordantes; este fenómeno se da por que alguien ya se encuentra contaminado de inicio.

Marco Antonio Hermosillo

Es más común de lo que tiene que ser, que los peritos oficiales y los autorizados o particulares tengan opiniones discordantes; este fenómeno se da por que alguien ya se encuentra contaminado de inicio.

Cuando un perito oficial llega a un lugar de los hechos es muy común que los primeros respondiente le señalen: “es un Homicidio”, a partir de ese momento la investigación de todos los intervinientes tienen trazada las líneas que debe seguir la investigación y muy pocas veces tendrá otro objetivo. Aquí tenemos un ejemplo claro “sesgo en la investigación” así entonces, no es cuestión de métodos, sino de ideas o ejemplos preconcebidos.

El sesgo en investigación se define como cualquier influencia que distorsione la objetividad de un estudio, afectando la recolección, análisis o interpretación de los datos. Este desvío puede llevar a conclusiones sesgadas que no reflejan la realidad. Es una de las principales preocupaciones en metodología científica, ya que compromete la integridad del conocimiento producido.

En el ámbito de la investigación científica, comprender qué es el sesgo es fundamental para garantizar la validez y la confiabilidad de los resultados obtenidos. El sesgo, conocido también como “sesgo de investigación”, se refiere a cualquier desviación sistemática que puede influir en los datos o en la interpretación de los mismos, llevando a conclusiones erróneas. Este fenómeno puede surgir de múltiples fuentes, como decisiones metodológicas, prejuicios del investigador o incluso errores en el diseño del estudio.

El sesgo no solo es un problema metodológico, sino un desafío ético que puede minar la credibilidad de toda una investigación. Cuando los investigadores tienen expectativas previas o están influenciados por intereses personales o institucionales, pueden diseñar estudios que favorezcan ciertos resultados. Este fenómeno se conoce como “sesgo de publicación”.

Existen diversos tipos de sesgo: Sesgo de selección: cuando la muestra no representa adecuadamente a la población; Sesgo de medición: ocurre cuando las herramientas o métodos utilizados para recopilar datos no son precisos o consistentes; Sesgo de confirmación: cuando los investigadores buscan, interpretan o recuerdan información que confirme sus hipótesis iniciales; Sesgo de publicación: cuando solo se publican resultados positivos o significativos, ignorando otros estudios; Sesgo de memoria: cuando los participantes recuerdan eventos de forma sesgada, afectando la validez de los datos.

El concepto de sesgo es central en cualquier metodología científica, ya que su presencia puede invalidar los hallazgos de una investigación. Es por eso que los manuales de investigación científica dedican capítulos enteros a explicar cómo identificar, prevenir y corregir los sesgos.

Identificar el sesgo es fundamental para mejorar la calidad de la investigación Pericial y garantizar que los resultados sean válidos, confiables y aplicables. Al reconocer los posibles puntos de sesgo, los investigadores forenses pueden diseñar estudios más objetivos y utilizar métodos que minimicen su influencia.

Además, la identificación de sesgo permite una mayor transparencia en la investigación. Cuando realiza una pericial, incluir una sección dedicada a los posibles sesgos y cómo se mitigaron ayuda al Juzgador a evaluar la credibilidad de los resultados. Esta práctica también fomenta la ética científica y el rigor metodológico.

  •  *- El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS.

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