Científicos extrajeron una roca de dos mil millones de años en Sudáfrica y encontraron microbios vivos dentro de una fractura sellada
Investigadores de la Universidad de Tokio analizaron una muestra del complejo Bushveld, en Sudáfrica, y utilizaron microscopía e imágenes químicas para confirmar que los microorganismos estaban dentro de la roca y no llegaron durante el proceso de extracción.
Una roca extraída en Sudáfrica conservaba un hallazgo inesperado: microbios vivos dentro de una fractura sellada desde hace aproximadamente 2 mil millones de años.
El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Tokio, quienes analizaron una muestra del complejo ígneo Bushveld, una de las formaciones geológicas antiguas más estudiadas del planeta.
El estudio fue publicado en la revista Microbial Ecology en 2024.
Los científicos no encontraron organismos congelados en el tiempo desde la formación de la roca. La edad corresponde al material geológico que los contiene.
La investigación muestra que ciertos ambientes subterráneos pueden proteger comunidades microbianas durante periodos extremadamente largos.
La muestra fue extraída de una formación antigua en Sudáfrica
La roca estudiada pertenecía a un núcleo obtenido mediante perforación científica.
La muestra tenía aproximadamente 30 centímetros de longitud y fue extraída a unos 15 metros de profundidad.
Los investigadores analizaron pequeñas fracturas dentro de la roca que estaban rellenas con minerales de arcilla.
Estas estructuras pudieron funcionar como un espacio aislado donde los microorganismos permanecieron protegidos del ambiente exterior.
Los principales datos del hallazgo:
- Lugar: complejo ígneo Bushveld, Sudáfrica.
- Edad de la roca: aproximadamente 2 mil millones de años.
- Muestra: núcleo de roca obtenido mediante perforación.
- Ubicación de los microbios: fracturas internas selladas con minerales.
Cómo descartaron que fuera contaminación del laboratorio
Uno de los mayores retos del estudio fue demostrar que los microorganismos no llegaron desde el exterior durante la extracción o el análisis.
Para comprobarlo, los científicos utilizaron diferentes técnicas de observación.
Entre ellas estuvieron la microscopía electrónica, la microscopía fluorescente y análisis mediante espectroscopía infrarroja.
Los investigadores observaron que las células estaban ubicadas dentro de las fracturas minerales de la roca.
Además, aplicaron procedimientos de limpieza y control antes de estudiar las muestras.
Esto permitió diferenciar los microorganismos encontrados dentro de la roca de una posible contaminación externa.
El hallazgo ayuda a estudiar ambientes extremos
El descubrimiento es relevante porque aporta información sobre la capacidad de algunos microorganismos para sobrevivir en ambientes con poca energía y aislamiento prolongado.
Las comunidades microbianas subterráneas son de interés para científicos que estudian los límites de la vida en la Tierra.
También pueden servir como referencia para investigaciones de astrobiología.
Sin embargo, el estudio no demuestra la existencia de vida en Marte ni confirma organismos extraterrestres.
La relación con otros planetas está en que algunas rocas antiguas podrían conservar señales biológicas si alguna vez existieron condiciones adecuadas para la vida.
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Una roca antigua como ventana al pasado del planeta
Los científicos consideran que este tipo de muestras permiten estudiar cómo la vida microscópica se adapta a condiciones extremas.
Una fractura dentro de una roca puede convertirse en un pequeño ecosistema aislado, donde organismos simples encuentran condiciones suficientes para mantenerse activos.
El siguiente paso será analizar con mayor detalle las características genéticas de estos microorganismos y comprender cuánto tiempo llevan asociados con ese ambiente.
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