Tesla y Space X se beneficiarán de la nueva megafábrica de chips en Texas que construirá Elon Musk
Los residentes de Grimes County exigen controles por el uso de agua, energía y recursos públicos.
SpaceX construirá en Grimes County, Texas, una planta de semiconductores llamada Terafab, con una inversión inicial superior a 16 mil 800 millones de dólares y al menos 3 mil nuevos puestos de trabajo. El proyecto forma parte de los planes de las empresas de Elon Musk para producir directamente los chips que necesitarán los vehículos autónomos y robots de Tesla, así como la infraestructura de inteligencia artificial que SpaceX pretende llevar al espacio.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, confirmó el proyecto este jueves 6 de agosto y anunció que el estado otorgará a SpaceX 30 millones de dólares mediante el Texas Enterprise Fund. Terafab también fue aceptada dentro del programa estatal Jobs, Energy, Technology and Innovation, conocido como JETI, que ofrece incentivos fiscales a grandes proyectos industriales, indicó Bio Bio Chile.
“Terafab está llevando manufactura de vanguardia a Estados Unidos, creando miles de empleos bien pagados en Texas y permitiéndonos producir chips de IA a escala para utilizarlos en la Tierra y en el espacio”
— Elon Musk.
¿Dónde estará la nueva planta de SpaceX?
Terafab se instalará en Grimes County, al noroeste de Houston y cerca de College Station, en terrenos próximos al embalse Gibbons Creek.
La ubicación no es casual. La compañía planea utilizar agua de ese embalse para sus procesos industriales, en lugar de recurrir de manera habitual a los acuíferos locales. Los planes también contemplan tratamiento de aguas residuales y generación de energía dentro del complejo.
El proyecto refuerza la presencia de las empresas de Musk en Texas. SpaceX tiene su sede en el estado y opera Starbase, en el sur de Texas, donde desarrolla y lanza Starship. También posee instalaciones relacionadas con Starlink en Bastrop y operaciones en McGregor.
Tesla, por su parte, mantiene su planta Giga Texas cerca de Austin.
¿Qué tan grande será Terafab?
La escala anunciada es uno de los aspectos que distingue al proyecto. La planta podría abarcar aproximadamente 100 millones de pies cuadrados, equivalentes a unos 9.3 millones de metros cuadrados.
No será solamente una fábrica en la que se produzcan obleas de silicio.
SpaceX pretende concentrar bajo un mismo complejo varias etapas de la fabricación de semiconductores:
- Chips lógicos utilizados para ejecutar cálculos.
- Memoria para almacenar y procesar información.
- Empaquetado avanzado de los componentes.
- Pruebas de funcionamiento antes de integrar los chips a otros equipos.
Esta integración busca reducir la dependencia de proveedores externos y acortar los tiempos entre el diseño de un procesador y su incorporación a vehículos, robots, satélites o sistemas de inteligencia artificial.
¿Para qué quiere Elon Musk fabricar sus propios chips?
El objetivo es alimentar la creciente demanda de procesamiento de Tesla y SpaceX.
Tesla necesitará semiconductores para sus vehículos autónomos, el proyecto Cybercab y el robot humanoide Optimus. SpaceX los utilizaría para sistemas de inteligencia artificial y para su plan de desarrollar centros de datos en órbita.
Musk sostiene que sus compañías podrían requerir en los próximos años más de un teravatio de capacidad de cómputo, una cantidad que considera difícil obtener exclusivamente mediante fabricantes externos.
Esa situación explica la apuesta por controlar una parte mayor de la cadena de producción.
SpaceX también estableció este año una alianza con Intel, uno de los principales fabricantes estadounidenses de semiconductores, para apoyar sus planes de producción de chips.
¿Qué significa fabricar chips de lógica y memoria?
Un semiconductor es un componente presente prácticamente en cualquier aparato electrónico. Su función cambia según el diseño.
Los chips lógicos realizan operaciones y procesan instrucciones. Son los que permiten ejecutar programas, sistemas de inteligencia artificial y tareas de conducción automatizada.
Los chips de memoria almacenan temporal o permanentemente los datos que necesitan esos procesadores.
El empaquetado, por su parte, permite unir distintos componentes y establecer las conexiones eléctricas necesarias para que trabajen juntos
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Terafab pretende reunir esas funciones en una misma cadena industrial, en lugar de depender de fábricas ubicadas en distintas partes del mundo.
¿Por qué aparecen cifras de 16 mil 800, 55 mil y 119 mil millones de dólares?
Porque el proyecto ha cambiado de alcance conforme avanzaron las negociaciones.
En documentos presentados en mayo ante autoridades de Grimes County, SpaceX planteaba una inversión inicial cercana a 55 mil millones de dólares, con posibilidades de alcanzar aproximadamente 119 mil millones si se desarrollaban las fases posteriores.
El anuncio oficial de Texas del 6 de agosto habla ahora de más de 16 mil 800 millones de dólares para la primera fase.
No necesariamente significa que el proyecto haya quedado limitado a esa cantidad. Reuters señala que futuras expansiones todavía podrían incrementar considerablemente el costo final. La empresa no ha presentado un calendario público que permita saber cuándo se ejecutarían las fases que llevarían la inversión a los montos planteados anteriormente.
¿Cuánto dinero público recibirá SpaceX?
Texas concedió una subvención de 30 millones de dólares mediante el Texas Enterprise Fund, un fondo utilizado para atraer inversiones y empleos al estado.
Los incentivos no terminan ahí. Grimes County aprobó previamente una exención de impuestos a la propiedad ligada al proyecto. El acuerdo obliga a SpaceX a entregar 10 millones de dólares inicialmente y establece compromisos de inversión y generación de empleos. La empresa ya firmó formalmente ese convenio.
Los distritos escolares Anderson-Shiro e Iola también aprobaron incentivos fiscales mediante el programa JETI. El paquete ha sido uno de los puntos que mayor debate ha generado entre los habitantes de la zona.
¿Por qué algunos habitantes de Texas se oponen a Terafab?
La inversión y los empleos cuentan con respaldo de funcionarios estatales y locales, pero una parte de la población de Grimes County reclama mayores controles.
Cerca de 900 residentes firmaron una petición para pedir transparencia, supervisión local, compromisos de contratación y medidas para controlar posibles efectos ambientales de grandes desarrollos industriales que reciben recursos o incentivos públicos.
Las preocupaciones se concentran en:
- El consumo de agua.
- La demanda de electricidad.
- El tratamiento de residuos industriales.
- La contaminación del aire, ruido y luz.
- El aumento del tránsito pesado.
- Los cambios en una zona dedicada históricamente a ranchos y actividades rurales.
Más de un centenar de personas ya habían acudido en junio a una audiencia del condado durante la discusión de los incentivos fiscales. Varias pidieron conocer con mayor detalle los requerimientos de agua y electricidad antes de aprobar beneficios públicos.
¿De dónde obtendrá agua la fábrica?
SpaceX ha indicado que su intención es utilizar principalmente el embalse Gibbons Creek, situado junto al proyecto, y no extraer agua subterránea para la operación habitual de Terafab.
Los documentos del acuerdo también contemplan sistemas para reutilizar agua y construir instalaciones propias de tratamiento de aguas residuales.
Sin embargo, los planes públicos consultados hasta ahora no establecen una cifra definitiva de cuántos litros necesitará diariamente el complejo cuando opere a su máxima capacidad, una de las preguntas que mantienen los grupos de residentes.
La fabricación de semiconductores requiere agua sometida a procesos de purificación para limpiar las obleas durante distintas etapas de producción, por lo que el suministro será un elemento central de la futura operación.
¿Cuándo comenzará a producir chips?
El anuncio confirma a Grimes County como ubicación de Terafab, pero todavía no establece una fecha definitiva para comenzar la producción comercial.
Los acuerdos locales obligan a SpaceX a alcanzar determinados niveles de inversión y empleo durante los próximos años. Uno de los documentos firmados con Grimes County establece como compromisos mínimos una inversión de 5 mil millones de dólares antes de 2030 y al menos mil 800 empleos de tiempo completo para 2035.
El anuncio estatal posterior elevó la expectativa a 3 mil empleos durante el desarrollo de Terafab.
La expansión dependerá de la construcción del complejo, instalación de maquinaria para fabricar semiconductores, permisos ambientales, infraestructura energética y disponibilidad de los equipos especializados que utiliza esta industria.
Terafab también forma parte de la carrera por fabricar chips en EEUU
El proyecto llega en un momento en que Estados Unidos busca aumentar la producción nacional de semiconductores y reducir su dependencia de fábricas asiáticas.
Texas ya alberga inversiones de compañías como Samsung y Texas Instruments, y Terafab añadiría un productor cuyo consumo principal estaría relacionado inicialmente con las propias compañías de Musk.
La diferencia es que el plan de SpaceX no termina en vehículos o robots. La empresa pretende utilizar parte de esos procesadores en una nueva red de infraestructura informática orbital, donde satélites funcionarían como centros de procesamiento para aplicaciones de inteligencia artificial.
Por ahora, Terafab comienza con una inversión anunciada de más de 16 mil 800 millones de dólares. El tamaño final dependerá de si SpaceX y Tesla desarrollan las siguientes fases que, según los planes presentados previamente, podrían convertir el complejo en una inversión de hasta 119 mil millones de dólares.
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