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Qué no deberías preguntarle a ChatGPT o Gemini y por qué compartir datos personales puede representar un riesgo para tu privacidad

Los asistentes de inteligencia artificial pueden ayudar a buscar información y organizar ideas, pero mantienen restricciones sobre actividades ilegales, datos sensibles y recomendaciones médicas, legales o financieras

Qué no deberías preguntarle a ChatGPT o Gemini y por qué compartir datos personales puede representar un riesgo para tu privacidad
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MÉXICO.- Los asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini se han convertido en herramientas de uso cotidiano para millones de personas. Sin embargo, su capacidad para responder preguntas no significa que deban utilizarse para cualquier tema ni que sea conveniente compartir información sensible durante una conversación.

La principal recomendación es entender que estas plataformas funcionan con límites relacionados con seguridad, privacidad y prevención de daños. Además, sus respuestas no sustituyen el criterio de un profesional cuando se trata de salud, asuntos legales, finanzas o decisiones personales importantes.

Qué tipo de preguntas bloquean estos asistentes

Tanto ChatGPT como Gemini restringen solicitudes que puedan facilitar actividades ilícitas o causar daño a otras personas. Entre los casos más comunes se encuentran las instrucciones para vulnerar sistemas informáticos, fabricar armas o explosivos, cometer fraudes o promover la violencia y la discriminación.

Estas limitaciones buscan reducir el riesgo de que la tecnología sea utilizada para fines ilegales o peligrosos, indica un artículo de Infobae.

Debido al riesgo que pudiera representar la vulnerabilidad de sistemas informáticos, la inteligencia impide el hackeo y otras actividades. | Foto: Magnific

Por qué no es recomendable compartir datos personales

Uno de los riesgos más importantes es proporcionar información confidencial durante una conversación con una IA. Contraseñas, códigos de acceso, datos bancarios, documentos privados o información sensible de una empresa no deberían compartirse con este tipo de herramientas.

La recomendación es evitar que la IA almacene, procese o analice información que pueda comprometer la seguridad personal, financiera o corporativa.

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La IA puede informar, pero no diagnosticar

Los asistentes pueden explicar conceptos médicos, legales o financieros, resumir documentos o describir procedimientos generales. Sin embargo, no tienen acceso al historial clínico, al contexto jurídico completo ni a la situación financiera específica de cada persona.

Por ello, preguntas como qué tratamiento seguir para una enfermedad, qué decisión legal tomar en un caso concreto o dónde invertir dinero deberían resolverse con profesionales especializados.

El límite de los consejos personales

Aunque estos sistemas pueden generar respuestas con un tono empático, no poseen emociones, conciencia ni experiencias personales. Cuando una persona pregunta qué haría la IA en su lugar, si le cae bien alguien o cuál opción prefiere, la respuesta es una simulación basada en patrones de lenguaje, no una opinión auténtica.

Ese matiz es importante porque puede generar una falsa sensación de acompañamiento o autoridad.

Decisiones importantes requieren más que una respuesta automatizada

La inteligencia artificial puede servir como apoyo para ordenar ideas, comparar información o explorar alternativas. No obstante, utilizarla como único criterio para decidir sobre un empleo, una relación, un problema familiar o una situación de salud mental implica un riesgo.

En esos casos, el acompañamiento de especialistas y personas de confianza sigue siendo fundamental.

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