Arrojaron 2 millones de llantas al mar para crear un arrecife artificial y, 50 años después, descubrieron las graves consecuencias ambientales que permanecían ocultas bajo el océano
Hasta 2 millones de neumáticos fueron hundidos frente a Florida en los años 70; dañaron arrecifes cercanos y su retiro continúa cinco décadas después.
Lo que comenzó como una supuesta solución para aprovechar neumáticos (llantas) usados terminó convertido en una operación de limpieza que ha durado décadas. Durante los años 70, entre uno y dos millones de llantas fueron depositadas frente al condado de Broward, Florida, con la intención de formar un arrecife artificial que sirviera como hábitat para peces.
El experimento no produjo el resultado esperado. Los amarres comenzaron a romperse, miles de neumáticos quedaron sueltos y las corrientes los desplazaron hacia arrecifes naturales. Medio siglo después, Florida todavía mantiene contratos para retirar los residuos del fondo marino y reparar el daño provocado alrededor del llamado Osborne Tire Reef, detalla el Florida Department of Environmental.
POR QUÉ ARROJARON MILLONES DE LLANTAS AL OCÉANO
En las décadas de 1960 y 1970, los neumáticos eran considerados una alternativa barata para construir arrecifes artificiales. Eran abundantes, fáciles de transportar y podían colocarse en el fondo del mar sin necesidad de fabricar estructuras especiales.
La idea consistía en usar las superficies de las llantas para atraer organismos marinos. Con el tiempo, se esperaba que peces, esponjas y otras especies ocuparan la nueva estructura, mientras que las autoridades y empresas encontraban una salida para enormes cantidades de neumáticos usados.
Entre los arrecifes Medio y Exterior del condado de Broward fueron depositadas grandes cantidades de llantas bajo permisos otorgados por Florida y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU. Algunas fueron transportadas en paquetes sobre barcazas; otras fueron arrojadas individualmente desde embarcaciones privadas.
Un video de YouTube presenta la cifra de 2 millones de neumáticos. Sin embargo, el Departamento de Protección Ambiental de Florida, conocido como DEP, utiliza un rango de entre uno y dos millones, debido a que los registros de las operaciones originales son incompletos.
EL ERROR QUE CONVIRTIÓ EL PROYECTO EN UN DESASTRE
Los neumáticos fueron agrupados con correas de plástico y sujetadores metálicos. Varias correas se rompieron durante la colocación, mientras que otras se aflojaron cuando los clips de metal comenzaron a corroerse dentro del agua salada.
Cuando las uniones fallaron, las llantas dejaron de formar una estructura estable. Las corrientes naturales, el fuerte oleaje y las tormentas tropicales comenzaron a desplazarlas por el fondo marino.
El problema no fue solamente que el arrecife artificial dejara de funcionar. Los neumáticos móviles golpearon, cubrieron o quedaron atrapados entre zonas de coral y fondos naturales cercanos, por lo que pasaron de ser una estructura planeada a convertirse en residuos marinos capaces de desplazarse. El DEP concluyó que su inestabilidad los hacía inadecuados para ese tipo de proyecto.
Un estudio realizado en 2019 encontró llantas individuales, grandes concentraciones, paquetes parcialmente enterrados y varias capas sepultadas bajo la arena. También fueron localizadas sobre escombros y en depresiones cercanas a los arrecifes Medio y Exterior.
LAS CIFRAS QUE MUESTRAN LA MAGNITUD DEL PROBLEMA
Los datos oficiales permiten dimensionar una limpieza que ha requerido buzos, embarcaciones, grúas, transportes terrestres y plantas autorizadas para recibir los neumáticos.
- Entre uno y dos millones de llantas habrían sido depositadas originalmente.
- 1,600 neumáticos fueron retirados durante la primera operación organizada en 2001.
- Más de 72 mil fueron recuperados entre 2007 y 2009 con apoyo de personal del Ejército, la Marina y la Guardia Costera de EEUU.
- 535 mil 676 llantas fueron retiradas del área prioritaria entre 2015 y el cierre de 2025.
- Durante 2025 se extrajeron 25 mil 562 neumáticos de esa zona.
Las cifras no significan que solamente quede la diferencia entre dos millones y lo recuperado. La cantidad original nunca fue registrada con exactitud, existen neumáticos fuera del área prioritaria y algunos se encuentran completamente enterrados, por lo que todavía no hay un inventario definitivo de todo el material que permanece bajo el agua.
CÓMO SACAN LAS LLANTAS DEL FONDO DEL MAR
La extracción es lenta porque los neumáticos se encuentran a profundidades aproximadas de entre 20 y 23 metros en algunas de las zonas principales. Los buzos deben trabajar con corrientes, visibilidad variable y límites de tiempo bajo el agua.
Durante las operaciones, un buzo agrupa varias llantas con cables. Después, el conjunto es elevado mediante una grúa o un sistema de flotación hasta la embarcación de apoyo.
Cuando el barco alcanza una carga cercana a 300 neumáticos, regresa a Port Everglades. Las llantas se colocan en contenedores abiertos y posteriormente son llevadas a instalaciones autorizadas para su procesamiento o disposición. El DEP considera este procedimiento como uno de los métodos menos destructivos debido a la cercanía con los arrecifes.
ALGUNOS CORALES CRECIERON SOBRE LOS NEUMÁTICOS
La limpieza enfrenta una dificultad adicional: después de décadas bajo el agua, algunas concentraciones de llantas se estabilizaron lo suficiente para que crecieran corales y esponjas sobre ellas.
Esto no significa que el proyecto haya funcionado. La mayoría de los neumáticos no formó un arrecife estable y muchos continuaron desplazándose. No obstante, los organismos que sí se establecieron deben ser protegidos antes de retirar determinadas llantas.
Hasta septiembre de 2023, el informe oficial registraba 747 colonias de coral removidas de los neumáticos. Parte de ellas fue trasladada a arrecifes naturales cercanos y otras se utilizaron en proyectos científicos. El procedimiento puede ralentizar la extracción, pero evita destruir corales vivos durante la limpieza.
CUÁNDO TERMINARÁ LA LIMPIEZA
No existe una fecha definitiva para retirar todos los neumáticos. Las proyecciones dependen de cuántos permanecen enterrados, cuántos fueron dispersados fuera de las zonas estudiadas y qué métodos serán autorizados para trabajar sobre hábitats sensibles.
El DEP mantiene un contrato de recuperación con vigencia hasta febrero de 2028. Además, otro contrato fue firmado en septiembre de 2025 y permanecerá vigente hasta septiembre de 2032, aunque el nuevo proveedor debe completar los permisos correspondientes antes de comenzar sus operaciones.
La proyección publicada en enero de 2026 contempla que el retiro acumulado dentro del área prioritaria podría acercarse a 945 mil 804 llantas en 2033. Se trata de una estimación, no de una garantía ni de una fecha confirmada para concluir toda la limpieza.
El caso permanece como ejemplo de cómo una solución considerada económica y favorable para el ambiente puede producir consecuencias inesperadas cuando no se evalúan correctamente la estabilidad de los materiales, las corrientes marinas y los efectos a largo plazo. En Florida, el siguiente paso seguirá siendo retirar las llantas sin ocasionar nuevos daños y determinar qué zonas del arrecife natural necesitan restauración.
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