Oscar Wenceslao advierte que la transformación digital no fracasa por falta de intención, sino por miedo a tocar el corazón del negocio: los sistemas heredados

La transformación digital no suele fracasar por falta de intención ni de inversión, sino por la dificultad de intervenir en el núcleo operativo de las organizaciones: sus sistemas heredados. En México y América Latina, una parte relevante de las empresas continúa dependiendo de plataformas tecnológicas desarrolladas hace décadas que todavía sostienen procesos críticos del negocio. Sustituir completamente estas infraestructuras implica riesgos financieros, técnicos y operativos que muchas compañías no están dispuestas —o no pueden— asumir en el corto plazo.
Ante este escenario, ENTI ha desarrollado un modelo de modernización por capas que plantea una alternativa a la sustitución total de sistemas. El enfoque permite integrar capacidades de inteligencia artificial, analítica avanzada y automatización sobre infraestructuras existentes, reduciendo el riesgo técnico y facilitando una adopción progresiva de nuevas tecnologías. El objetivo es habilitar innovación sin interrumpir la operación ni comprometer la estabilidad de los sistemas que soportan la actividad diaria. Este enfoque ha sido impulsado por el equipo técnico liderado por Oscar Wenceslao.
Según explica Oscar Wenceslao, vinculado al desarrollo de este modelo, uno de los principales bloqueos en los procesos de transformación no es tecnológico, sino estratégico. “Muchas organizaciones quieren avanzar hacia modelos más inteligentes y automatizados, pero existe temor a impactar sistemas que llevan años funcionando. La modernización por capas permite construir nuevas capacidades sobre lo existente, con control de riesgo y medición de resultados”, señala.
Los datos disponibles a nivel internacional reflejan la magnitud de la dependencia tecnológica heredada. Se estima que el 64 % de las organizaciones todavía utiliza sistemas legacy para al menos el 25 % de sus procesos críticos. Además, los equipos de TI dedican más de 17 horas semanales al mantenimiento de estas plataformas, reduciendo el tiempo disponible para proyectos de innovación.
La situación es especialmente visible en sectores altamente regulados. Aproximadamente el 74 % de las aseguradoras mantiene sistemas legacy para funciones clave como tarificación, suscripción y gestión de pólizas. En el sector financiero, cerca del 70 % de los bancos en el mundo continúa utilizando tecnologías históricas para procesos centrales como pagos, procesamiento bancario y gestión de cuentas.
El impacto también es presupuestario. En muchas organizaciones, entre el 60 % y el 80 % del presupuesto de TI se destina al mantenimiento de sistemas heredados, lo que limita la inversión en nuevas capacidades digitales. Plataformas que en su momento impulsaron el crecimiento empresarial se han convertido, en numerosos casos, en un factor de rigidez operativa.
El modelo de modernización progresiva por capas propone abordar esta situación mediante integración tecnológica, desacoplamiento funcional y evolución controlada, permitiendo avanzar en transformación digital con menor exposición al riesgo y con métricas claras de retorno de inversión.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados