Científicos desarrollan páncreas artificial con células vivas que regula la glucosa sin inyecciones de insulina
El implante, desarrollado por investigadores de Israel y Estados Unidos, detecta en tiempo real los niveles de azúcar en la sangre y libera insulina de forma autónoma, sin bombas externas ni intervención del paciente.
Un equipo de científicos de Israel y Estados Unidos desarrolló un implante vivo que funciona como un páncreas artificial, capaz de detectar los niveles de glucosa en la sangre y liberar insulina de forma automática.
El avance, probado con éxito en animales, podría cambiar el tratamiento de la diabetes al reducir o incluso eliminar la necesidad de inyecciones diarias de insulina.
El desarrollo fue encabezado por investigadores del Instituto Tecnológico de Israel (Technion) y sus resultados fueron publicados en la revista científica Science Translational Medicine, una de las principales fuentes internacionales en investigación biomédica aplicada.
¿Qué es este páncreas artificial y cómo funciona?
A diferencia de los dispositivos actuales que dependen de bombas externas, sensores visibles o ajustes constantes por parte del paciente, este sistema se basa en células vivas implantadas en el cuerpo.
El implante actúa como una “farmacia integrada”:
- Monitorea de manera continua los niveles de azúcar en la sangre.
- Produce insulina en tiempo real.
- Libera únicamente la cantidad que el organismo necesita en cada momento.
Todo el proceso ocurre de forma autónoma, sin intervención externa, lo que representa una diferencia clave frente a las tecnologías disponibles hoy.
El mayor reto: evitar el rechazo del sistema inmunológico
Uno de los principales obstáculos en los implantes celulares ha sido la respuesta del sistema inmunológico, que suele atacar cualquier tejido considerado extraño por el cuerpo.
Para resolver este problema, los investigadores diseñaron un “escudo cristalino”, una estructura protectora que aísla el implante del sistema inmune sin impedir su funcionamiento. Este recubrimiento permite que las células sigan produciendo insulina de manera estable y prolongada.
Gracias a este avance, el implante logró operar sin ser rechazado, uno de los desafíos más complejos en este tipo de terapias.
Te puede interesar: Conservantes en ultraprocesados: qué dice la evidencia científica sobre cáncer y diabetes
Resultados obtenidos hasta ahora
Las pruebas realizadas muestran resultados alentadores:
- El implante logró controlar los niveles de glucosa durante periodos prolongados.
- Funcionó con éxito en ratones y posteriormente en primates no humanos.
- Mantuvo su actividad sin necesidad de ajustes externos.
Aunque estos resultados no implican aún un uso clínico inmediato, sí confirman la viabilidad del enfoque antes de pasar a ensayos en seres humanos.
¿Podría servir para otras enfermedades?
Aunque el objetivo principal del proyecto es la diabetes, los propios investigadores explicaron que esta plataforma podría adaptarse para tratar otras enfermedades crónicas.
Mediante la modificación genética de las células, el implante podría producir de manera constante proteínas específicas, lo que abre la posibilidad de aplicarlo en padecimientos como:
- Hemofilia
- Enfermedades genéticas
- Trastornos metabólicos que requieren medicación continua
Este enfoque permitiría sustituir tratamientos repetitivos por una fuente interna y regulada de medicación.
Un cambio de paradigma en la medicina
Si los ensayos en humanos confirman los resultados obtenidos en animales, este desarrollo podría marcar un giro importante en la práctica médica.
En lugar de administrar medicamentos de forma manual durante toda la vida, los pacientes podrían recibir una “terapia viva”, capaz de autorregularse dentro del cuerpo.
Los científicos señalan que este tipo de tecnologías buscan transformar el tratamiento de enfermedades crónicas, pasando de un modelo reactivo a uno continuo y automático, con menor carga para los pacientes.
Por ahora, el avance representa una promesa respaldada por evidencia científica sólida, cuyo siguiente paso será demostrar su seguridad y eficacia en personas.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados