Discalculia: el trastorno que dificulta el aprendizaje de las matemáticas
La discalculia es un trastorno del aprendizaje similar a la dislexia.
En ocasiones, algunas personas por más que intentan entender mejor las matemáticas, terminan sin comprenderlas del todo, especialmente cuando los problemas incluyen ecuaciones o cálculos complejos. Pero ¿sabías que esto puede deberse a un trastorno llamado discalculia? A continuación te contamos de qué se trata.
La discalculia es un trastorno del aprendizaje similar a la dislexia, pero en lugar de afectar la lectura y la escritura, impacta en el manejo de los números y la aritmética en general, sobre todo en las operaciones más simples, como sumar o restar. Por ello, también se le conoce como dificultades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM).
De acuerdo con el portal de la Fundación UNAM, existen dos tipos de discalculia:
- Adquirida: aparece como consecuencia de una lesión cerebral y puede presentarse a cualquier edad.
- Del desarrollo: surge desde la infancia, generalmente cuando los niños entran al preescolar y comienzan a trabajar con operaciones numéricas.
Además, la discalculia puede manifestarse junto con otros padecimientos. Por ejemplo, las personas con síndrome de Down o autismo también pueden presentar dificultades de aprendizaje.
Según un artículo de GQ, este trastorno tiene un origen neurobiológico, causado por anomalías en ciertas estructuras del cerebro que intervienen en la representación y procesamiento de la información numérica. Los expertos señalan que estas alteraciones están determinadas, en gran medida, por la herencia biológica.
La doctora Maura Jazmín Ramírez Flores, de la Facultad de Psicología de la UNAM, explica que los niños con discalculia tienen dificultad para entender relaciones numéricas básicas enseñadas desde el preescolar.
Por ejemplo, pueden no distinguir cuál de dos conjuntos tiene más elementos, no saber contar con los dedos o no lograr colocar la cantidad de objetos que se les pide, incluso después de varios intentos de enseñanza.
¿Cómo se diagnostica la discalculia?
El diagnóstico de la discalculia se realiza mediante diversas pruebas por un psicólogo educativo, un neuropsicólogo o un terapeuta ocupacional. que permiten identificar su presencia. Sin embargo, antes de llegar a esta conclusión, deben descartarse otros factores que dificultan el aprendizaje, como problemas de visión, audición o TDAH.
Tratamiento
El tratamiento consiste en un entrenamiento especializado, enfocado en enseñar matemáticas de manera adaptada y fortalecer la inteligencia abstracta y espacial mediante ejercicios que faciliten la comprensión de conceptos numéricos.
Consecuencias de no detectarla a tiempo
Si la discalculia no se detecta ni trata a tiempo, puede tener un impacto significativo en la vida personal, laboral y académica de la persona. De acuerdo con el portal Sanitas Biblioteca, estos son algunos de los principales efectos:
- Desarrollo académico:
Las matemáticas son parte esencial del currículo escolar desde edades tempranas. La falta de habilidades numéricas puede generar bajo rendimiento y limitar las oportunidades educativas a futuro.
- Autoestima y salud mental:
No abordar el problema puede afectar la autoestima, ya que el niño podría sentirse menos capaz que sus compañeros, lo que puede derivar en ansiedad o depresión.
- Habilidades para la vida cotidiana:
Las matemáticas son necesarias no solo en la escuela, sino también en tareas diarias como administrar el tiempo, cocinar o manejar las finanzas personales.
- Dificultad de tratamiento en etapas posteriores:
Las estrategias de intervención suelen ser más efectivas cuando se aplican a edades tempranas, aprovechando la plasticidad cerebral del desarrollo infantil.
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