
Japon
Japón desafía la gravedad financiera sosteniendo una deuda pública del 260% del PIB mientras México se aprieta el cinturón para no rebasar el umbral del 50%; desglosamos por qué la propiedad de la deuda y las tasas de interés convierten a la economía japonesa en un refugio seguro y a la mexicana en un constante acto de equilibrio
Un análisis comparativo basado en datos del FMI revela que, aunque Tokio tiene la deuda más alta del mundo desarrollado, su estabilidad radica en que "se deben a sí mismos"; en contraste, México paga intereses mucho más altos a acreedores extranjeros, lo que limita el presupuesto nacional y exige una disciplina fiscal de hierro
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados