
Steve Jobs
Steve Jobs murió con una fortuna de más de 10 mil millones de dólares y eligió no heredársela a sus hijos, destinando ese dinero a causas sociales porque creía que la riqueza no debía heredarse, sino usarse para ayudar a otros y permitir que cada persona construyera su propio camino
Lejos de un conflicto familiar, el testamento del fundador de Apple respondió a una idea clara: evitar que la riqueza definiera el futuro de sus hijos y dirigir ese dinero a proyectos con impacto social, una visión que hoy ayuda a entender cómo viven ellos y qué uso se le dio realmente a ese patrimonio.
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