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Sonora

"Pensaba que tenía que morirme... me sentía culpable"

"Ana", como otras mujeres, fue víctima de agresión sexual y señala que es difícil superarlo y decidir denunciar el hecho ante la autoridad.

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Por Diyeth Arochi

"Ana", como otras mujeres, fue víctima de agresión sexual y señala que es difícil superarlo y decidir denunciar el hecho ante la autoridad.(El Imparcial)

"Ana", como otras mujeres, fue víctima de agresión sexual y señala que es difícil superarlo y decidir denunciar el hecho ante la autoridad. | El Imparcial

AGUA PRIETA, Sonora.- La confianza en una persona se derrumba de un segundo a otro, pero deja heridas difíciles de sanar, como le ocurrió a una víctima de violación, quien prefirió el anonimato y a quien llamaremos “Ana”.

Hace casi un año, “Ana” fue agredida sexualmente por su ex esposo, a quien entonces ya había abandonado y para quien deseaba lo mejor, a pesar de que él ya había iniciado una nueva relación.

“Yo me sentía bien, porque yo lo quería, qué bueno que él esté feliz, me da gusto, no había coraje, porque yo siempre pensé que el problema era yo, que él me había dejado porque yo estaba gordita”, recordó.

En septiembre del año pasado, cuando “Ana” andaba en unas Fiestas Patrias, se lo encontró y la agredió verbalmente, pero después la contactó para disculparse.

“Entonces yo con un poco de esperanza en terminar las cosas bien o no sé, por tonta, no sé, yo decido verlo y es cuando pasó esto (la agresión sexual), cuando yo ya lo miré realmente, hay algo que tenemos las mujeres.

“Que sabemos cuando estamos en peligro y seguí, no quise ver, quise terminar eso bien, desafortunadamente las cosas terminaron muy mal”, dijo con la voz
entrecortada.

Esa tarde, “Ana” tenía planes de salir con su hermano y lo hizo, pero él notó
que algo había ocurrido, así que cuando le contó, la llevó con un médico particular porque no tenía intención de denunciarlo.

Porque yo no quería demandar, o sea, era tanta la culpa de: ‘Pues es que es mi esposo, él me lo hizo porque yo soy su esposa’ y yo no quise, eso fue el primer día”, relató.

Los cambios comenzaron esa misma noche, su cuerpo resintió la agresión, estaba nerviosa y él le enviaba mensajes amedrentándola y descalificándola, hasta que su mamá se dio cuenta de lo ocurrido.

“Yo al siguiente día me levanté y mi único propósito en la vida, desde ese momento, era que yo tenía que morirme pues, porque era tan grande lo que yo había hecho, porque yo me sentía culpable de esto, que mi mamá me dijo que buscara ayuda sicológica”, recordó.

“Ana” se acercó con autoridades municipales para pedir ayuda, ahí la guiaron para que interpusiera una denuncia, porque hasta ese momento no entendía que si ella no quería tener relaciones sexuales, aunque el agresor era su esposo, no debía obligarla.

Poner una denuncia, también fue difícil para ella, porque aseguró que en la Agencia del Ministerio Público una mujer la cuestionó si no había “calentado el lonche” y un agente de la ahora Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) le preguntó si realmente ocurrió o sólo estaba molesta.

Sin embargo, desde que fue agredida sexualmente, “Ana” no es la misma, está molesta y está en la búsqueda de reencontrarse con la mujer que fue, incluso antes de tener una relación con su ex esposo.

Mis actitudes en mi persona, mi carácter ha cambiado demasiado, me he vuelto una persona violenta, enojada por todo, todo el tiempo, indiferente, como antipática, todo me aburre, todo me parece mal, todo me molesta”, detalló.

“Ana” está recibiendo terapia sicológica porque desea superar su experiencia, sin embargo, en esta lucha por salir adelante decidió visitar también a un siquiatra.

DIFÍCIL DE BORRAR

Vivir una violación deja inmersa a la afectada en una serie de circunstancias muy complejas, explicó la sicóloga clínica Isis Rocío Iribe Dávila, especialista por experiencia laboral en violencia de género.

“Ir a denunciar es una revictimización, trabajé cuatro años muy de cerca con el Ministerio Público, estaba en área de Mediación yo, y ya me tocó ver de qué se trata la situación (de denuncia).

“Ya me tocó ver cómo les preguntan y no saben nada de lo que están haciendo con la persona y es muy difícil la situación en sí”, expresó la sicóloga clínica.

En los casos donde el abuso lo cometió alguien cercano a la familia, es común que las víctimas tengan que enfrentarse a una sociedad que suele juzgarlas e incluso culparlas de lo que ocurrió.

“Eso es lo único que yo veo en las situaciones en las que es un familiar o un conocido, que no hubo a lo mejor una formación o una, vamos, que alguien les diga: ‘Cuentas conmigo’, no hay un respaldo”, indicó.

Una violación es algo que una víctima no olvidará, afirmó Iribe Dávila, sin embargo, se considera que se supera cuando pueda eliminar el pensamiento negativo y baje la emoción a lo más mínimo.

“Yo les digo: ‘Vamos a imaginarnos que es una herida física’, la herida física si te,  vamos no limpiaste la herida y se cerró sola, probablemente adentro todavía esté mal, hay que volver a abrir, hay que limpiar para evitar que se gangrene eso.

“Limpiar y luego cerrar, ahora sí cerrar para que sane, que sane sin dolor. Ahí va a estar la cicatriz, la vas a mirar y vas a saber qué fue lo que pasó, sí, pero que sane sin dolor”, abundó.

En referencia a los feminicidios, la sicóloga clínica Isis Rocío Iribe Dávila, comentó que la familia que deja el ser querido, al saber cómo ocurrió el homicidio, queda un dolor, se siente la injusticia y la pregunta de: ¿Por qué a ella?, es inevitable.

“Aparte del estrés postraumático que también se le genera a la familia, el duelo, el acompañamiento del duelo, porque es un duelo traumático, porque sabes que sufrió antes de morir”, explicó.

Además del duelo, la familia en ocasiones tiene que enfrentarse a los comentarios de la sociedad, mencionó, que opina en muchos casos sin saber la historia completa y juzgan con ligereza.

SURGEN MOVIMIENTOS

Movimientos feministas han surgido a raíz de la violencia hacia la mujer, que van desde el acoso sexual, agresiones sexuales, hasta los feminicidios.

Uno de los delitos que más impactan en el País es este último, donde Sonora se ubica en el noveno sitio con 26 de enero a agosto, superado por Estados como Veracruz, Chihuahua y Sinaloa, entre otros.

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre los primeros 100 municipios con incidencia de feminicidios están Nogales en el lugar 10; Cajeme en el 32; Hermosillo 33 y San Luis Río Colorado en el 41.

Aunque un feminicidio puede ocurrir en cualquier lugar, como en la frontera de Agua Prieta, donde una familia fue brutalmente sacudida tras el hallazgo del cuerpo de una mujer de 30 años, dedicada a la administración.

La encontraron dentro de su hogar en el fraccionamiento Sacramento. Murió víctima de una persona que no ha sido capturada y dejó huérfanos a sus dos hijos de ahora 7 y 13 años, quienes han tenido que ser criados por su abuela materna.

Familiares de la víctima, originaria de Veracruz, recordaron que fue difícil asimilar el fallecimiento, especialmente cuando se trató de algo inesperado por ser un asesinato.

“Te preguntas por qué, por qué lo hicieron, aparte, por qué no pensaron en sus hijos, que los niños se quedan huérfanos, no tienen papá, o sea por qué pasa este tipo de cosas y más por qué no se hace justicia”, expresó el familiar que prefirió el
anonimato.

La familia piensa que es posible que el agresor, quien está libre y podría situarse en cualquier lugar, lleve a cabo más feminicidios impunemente, mientras existe también la posibilidad de que más niños queden en la orfandad.

“Los niños (hijos de la víctima) hasta ahorita no lo pueden superar y sufren mucho, el chiquito más porque no entiende todavía, el grande pues sabe lo que pasó.

“Pero siempre le hace falta su mamá y le sigue haciendo falta, pero el chiquito todavía no lo sabe, no lo asimila, él quiere a su mamá”, comentó.

Familiares de la víctima la describieron como una mujer muy alegre, inteligente, la consideraban el pilar de la familia, debido a que ella siempre buscaba unirlos en reuniones familiares.

“Nos andaba cuidando, nos ayudaba en todo ella, siempre ayudaba mucho a la gente; le gustaba mucho ayudar a los niños con cáncer, siempre a los niños con cáncer hacía actividades para ayudarlos económicamente”, afirmaron.

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