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Sonora

En búsqueda de la historia de los antepasados

En Archivo General de la Nación alberga un cúmulo interesante de información de la vida de México. 

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Por Luis A. Healy

En búsqueda de la historia de los antepasados(Agencia Reforma)

En búsqueda de la historia de los antepasados | Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de que el actual Gobierno federal prometiera la apertura de expedientes de información clasificada de anteriores administraciones federales, me interesó y me aboqué a buscar lo relacionado a mis antepasados periodistas: Mi padre, José Alberto Healy Noriega, y mi abuelo, José Santiago Healy Brennan, en el Archivo General de la Nación.

Sus oficinas se encuentran en donde era la histórica penitenciaría de Lecumberri, en la capital del País, conocida también como el “Palacio Negro”.

Después de hacer los trámites necesarios y auxiliado por el personal del área del Centro de Referencias (CR), no tardó ni dos minutos cuando apareció en la pantalla el resultado de nuestra solicitud.

Me sentía emocionado al verlo desplegado en la computadora y saber que podría conocer más de mi familia, sus historias y sus vidas.

Para mi sorpresa encontramos a otros “Healys” que de alguna u otra manera estuvieron o residieron en México: Unos llegados de Irlanda, otros de Inglaterra y de Estados Unidos.

Por cuestión de tiempo sólo analicé lo correspondiente a mi familia con la idea de que regresaré al AGN a continuar con la investigación.

Angélica Rodríguez, del CR, no se separaba de mí: Ahí estaba parada frente al cubículo que se me asignó con una computadora para mi uso.

CON FACILIDAD

Ya con la información desplegada en la computadora uno tiene que escribir lo que le interesa y proceder con esa información a una de las dos salas de consulta que, dependiendo de la fecha, se le designa para la entrega de los documentos.

Antes, y en pocos minutos, ahí mismo en el Centro de Referencias, obtuve la credencial que me acreditó como miembro del AGN, requisito para recibir los documentos solicitados.

Ya en las salas de consulta llené un formato con la información captada anteriormente y el personal muy amablemente va a sus archivos y físicamente le hacen entrega a uno de los documentos solicitados. Antes le exigen al interesado comprar unos guantes de hule, un tapabocas y un lápiz (con valor de 34 pesos) para no tocar los documentos y proteger los originales del contacto humano.

Por la información que pedí visité ambas salas y platiqué con otros usuarios que solicitaban documentos al igual que yo; aprecié gente joven y varios con los que hablé resultaron ser investigadores de la UNAM o de dependencias de Gobierno relacionadas al Instituto Nacional del Antropología e Historia (INAH).

UNA PIEZA DEL ROMPECABEZAS

Sentía una gran emoción de estar en el AGN y más me entusiasmé al momento en que me entregaron el documento que había solicitado sobre mi abuelo.

Sólo encontré información acerca de él fechada el 6 de noviembre de 1929: Era un asunto de migración y exilio que tuvo con el Gobierno de México años antes, cuando salió del País por problemas políticos e ideológicos, a Los Ángeles, California, en Estados Unidos.

Ahí nació mi padre debido al exilio de mi abuelo; posteriormente mi padre renunció a su ciudadanía americana para hacerse mexicano.

Ya conocía el incidente de mi abuelo, pero no contaba con ese documento y cuando uno investiga, toda pieza es importante para la formación del rompecabezas histórico que se trabaja.

Seguí buscando con la ayuda de Angélica en las carpetas de otras secretarías de Estado, en otros archivos como fotografías, pasaportes, etcétera.

En esta primera búsqueda no encontré nada referente a mi padre o mi bisabuelo, sólo un documento que también solicité, donde el Gobierno mexicano da permiso a Juan Healy, ciudadano de Irlanda, de entrar a México en 1853.

Esta fecha es la época aproximada de la llegada de mi bisabuelo a México, pero el nombre es diferente; sabemos que su nombre era James o Santiago en español, pero también se conoce que muchos que emigraron a América en esa época optaban por cambiar su nombre, no sé la razón, pero me queda la duda y el interés de seguir acudiendo al AGN, edificio que de hoy en adelante trataré de visitar en cada viaje a la Ciudad de México.

Susana Navarrete, investigadora de la UNAM, utiliza guantes y cubrebocas para manejar un expediente en el Archivo General de la Nación.

POSITIVA, LA APERTURA

Angélica me comenta que hay otros archivos donde se pueden revisar más información clasificada, pero en esta primera ocasión no había tiempo. Me alegro que acciones como estás estén sucediendo en este Gobierno de la Cuarta Transformación; no coincido con todo lo que se está haciendo, pero con este tipo de apertura sí.

Documento fecha en noviembre de 1929, expedido por la Secretaría de Gobernación en el que se permitía la entrada al País a José S. Healy; el cual se encuentra en el AGN.

Me entusiasma saber que ahí esté tanta información que ha pertenecido a todas y todos nosotros, las mexicanas y mexicanos, y que hoy están las puertas abiertas para su consulta.

Al día siguiente para corroborar la información, me entero que la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador de mandar la información clasificada al AGN aún no llega. Sin embargo, fue para mí el comienzo de una búsqueda que apenas empieza.

Estoy seguro que estaré ahí en cuanto la información clasificada del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que prometió el Presidente llegue, ojalá y no se quede en promesas.

Fue el ex presidente Vicente Fox quien abrió el AGN al público en 2001 y a partir de esa fecha se tenía acceso a todos los expedientes originales de la entonces Dirección Federal de Seguridad ( DFS) de manera directa, sin restricción; después, el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto decidió cerrar los expedientes bajo el argumento de la protección a datos personales e iniciar así con la creación de las versiones públicas disponibles. Con el presidente López Obrador de nuevo se abrieron para el público en general.

Hay mucho que aprender y conocer de nuestros antepasados, de nuestra historia que con un tiempo que se le dedique se puede visitar este magnífico edificio y explorar el mundo de investigar las raíces de nuestras familias o bien, muy de cerca, la historia de México.

La segunda actividad era visitar los pasillos del Metro Bellas Artes donde con motivos del 50 aniversario del Metro de la CDMX se montó una magnífica exposición mural de Pedro Friedeberg, vale la pena visitarla si les interesa el arte en esta ocasión expuesto de una manera popular.

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