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Nogales

Vive en una plaza pública en Nogales

Jesús Ávila, conocido como “El Bolingón”, pasa las noches en una fría una banca

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Por Manuel Jiménez

Jesús Ávila Valenzuela, conocido como “El Bolingón”, duerme desde hace cinco años en la plaza Miguel Hidalgo.(Manuel Jimenez)

Jesús Ávila Valenzuela, conocido como “El Bolingón”, duerme desde hace cinco años en la plaza Miguel Hidalgo. | Manuel Jimenez

Nogales.- Se llama Jesús Ávila Valenzuela, pero en la calle todos lo conocen como “El Bolingón” o “El Bolingas”, el 25 de diciembre cumplirá 70 años y no será de la mejor manera, pues vive y duerme en una plaza pública.

El hombre en situación de calle es originario de Nogales, en su juventud vivió en la colonia Héroes, tuvo su familia, esposa y tres hijas, pero aseguró que el no tomar decisiones correctas lo hizo perder todo.

“Tengo tres hijas y hermanos, mucha familia y muchos han venido por mi para llevarme con ellos pero ya no se puede, cada quien tiene sus propios problemas y yo me gané esto por no tomar las decisiones correctas.

Desde joven agarré la ‘tomadera’ y anduve rodando por todas partes, fui desobligado, por eso llegué hasta esto, ya tengo como cinco años viviendo en la calle y durmiendo donde se pueda”, dijo.

Ávila Valenzuela recordó que en su juventud trabajó como albañil, también de conserje en escuelas y de velador, incluso en la plaza Miguel Hidalgo, donde ahora pasa sus días y duerme en una de las bancas.

“El Bolingón” tiene ya muchos años cargando con la enfermedad del alcoholismo, pero es un hombre bueno, de sonrisa fácil y es muy conocido por jóvenes y adultos que a diario llegan a saludarlo.

“Yo como lo que pueda y cuando se puede, de lo que me invita la gente, los conocidos, la otra vez vino un amigo y me preguntó que si comía frijoles y le dije que no, porque no traían queso”, comentó como chascarrillo.

Durante la noche, los adornos navideños engalanan la plaza Miguel Hidalgo y ahí a unos metros, Jesús Ávila Valenzuela y otras tres o cuatro personas en situación de calle, duermen soportando las inclemencias del clima.

“No he querido aceptar irme a un albergue, porque yo ocupo un lugar donde pueda entrar y salir a la hora que quiera”, expresó.

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