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Nogales

"Me siento bendecido por tener una mamá luchona": Madre e hijo emprenden tras perder su empleo

María Esther y su hijo Juan Armando son de las muchas personas que perdieron sus trabajos durante la crisis generada por la pandemia.

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Por Manuel Jiménez

María Esther y su hijo Juan Armando son de las muchas personas que perdieron sus trabajos durante la crisis generada por la pandemia(Especial)

María Esther y su hijo Juan Armando son de las muchas personas que perdieron sus trabajos durante la crisis generada por la pandemia | Especial

NOGALES, Sonora.- María Esther y su hijo Juan Armando son de las muchas personas que perdieron sus trabajos durante la crisis generada por la pandemia, pero el deseo de salir adelante los motivó a emprender su propio negocio.

La mujer de 36 años de edad laboraba en un restaurante que cerró por las restricciones de la contingencia sanitaria del Covid-19 y su hijo de 18 también perdió el trabajo como ayudante en una taquería.

Ante la situación difícil para María Esther Lizardo Hernández y sus tres hijos residentes de la colonia Colinas del Sol vieron la forma de obtener ingresos para los gastos familiares y así empezaron su pequeña empresa.

Dos mesas con manteles, dos hieleras, una pequeña hornilla, un cajón de madera y dos sillas, así como un pequeño anuncio del negocio es el equipo que a diario instalan para vender de los más ricos burritos de Nogales.

“Desde hace un mes y medio que empezamos y desde entonces estamos aquí todos los días en la avenida Obregón frente a la Plaza del Mono Bichi, desde las seis de la mañana, para vender burritos, café y avena.

“Con esto de la pandemia yo perdí mi trabajo en un restaurante que estaba pegado a la línea Internacional y mi hijo fue despedido de una taquería y entonces como le entendemos a eso de la cocina, pues decidimos trabajar en lo que sabemos”, comentó.

El joven Juan Armando Félix Lizardo espera concluir con las clases de preparatoria, obtener el certificado para ingresar a la universidad y por lo pronto dice sentirse orgulloso de su trabajo y de su mamá.

“Me siento muy orgulloso y me siento bendecido porque tengo una mamá “luchona” que me ha ayudado mucho y además me siento bien porque yo le ayudo a ella en este negocio que los dos decidimos empezar.

En el modesto puesto de venta desde las 06:00 horas se vende café caliente y avena, pero además burritos en tortilla de harina de carne deshebrada, chorizo con huevo, bistec, frijol y de chicharrón.

 La mujer es originaria de Durango, Durango y sus hijos Juan Armando, Jonathan Andrés y José Yonahi, de 18, 12 y 5 años de edad respectivamente, son nacidos en esta ciudad de Nogales, Sonora.

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