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El Imparcial / Nogales / Sequía en Sonora

Desespera sequía y falta de pasto a los ganaderos de Nogales

Ante lo estragos causados por la escasez de lluvias algunos han tenido que vender parte de sus hatos.

NOGALES, Sonora.- Derivado de la crítica situación por la que están pasando los ganaderos de esta región, la única opción que les está quedando, para no sucumbir ante la falta de comida a sus animales, es vender la mitad de sus hatos a las empresas de engorda, que sí tienen recursos, e invertir ese dinero en la compra de alimento para el resto.

Jesús García Hurtado declaró que las escasas lluvias han provocado que no haya tanto “verdecito” (pasto) y el mismo creció solamente unos 10 centímetros, para ramoneo, comparado con estaciones lluviosas que crece hasta 40 centímetros o más.

El presidente de la Asociación Ganadera Local (AGL) de Nogales refirió que, ante esa desesperación, ya algunos pequeños ganaderos, que no cuentan con los recursos suficientes prefirieron vender todas sus vaquitas ante el temor de quedarse sin nada.

Todo aquel que desee conservar su ganado tiene que encerrarlo y tener dinero para comprarle alimento balanceado si no quiere que se le muera toda vez que ya la situación se puso bastante crítica”, indicó.

Mucha gente viene de otras partes, expuso, para rentar potreros y compran unas vaquitas para invertir, pero ante esta situación les es imposible costear el pago de renta, vaqueros y aparte la alimentación balanceada de los animales.

“Los que tenemos más arraigo en esta actividad nos estamos resignando y preparándonos para comprar alimento, para las vacas paridas o que estén preñadas, aunque tengamos que vender la mitad de las que estén vacías para que las otras sobrevivan.

“Y todavía haber si la alcanzamos a ‘cuajar’ toda vez que desafortunadamente no hemos tenido ningún apoyo gubernamental como sí lo tuvieron los productores lecheros”, refirió el presidente de la AGL nogalense que aglutina a casi 300 miembros.

Reiteró que por eso ya algunos de los socios, que tienen poco ganado optaron por vender sus reses, tanto paridas como preñadas para no arriesgarse a una sequía más prolongada.

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