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“¡Vamos a salir!”, decía a sus compañeros del área Covid-19

Jamás perdió la fe y el buen ánimo e incluso cantaba, pues está convencido que la fe en Dios y la buena actitud son la clave.
 

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Por Eduardo López

¡Diosito, tú me vas a sacar de esto y yo voy a poner todo de mi parte!: Maestro que venció al Covid-19

“¡Vamos a salir!”, decía a sus compañeros del área Covid(Especial)

“¡Vamos a salir!”, decía a sus compañeros del área Covid | Especial

“Me preguntaron una vez que si había perdido la fe y nunca la perdí, mantuve buen ánimo”, asegura el maestro Gonzalo Leyva Pacheco, quien después de 17 días internado superó al Covid-19.

Considera que pasó por su mente la posibilidad de perder la vida debido al virus que afectó su cuerpo, pero su
decisión de cambiar rápido esos pensamientos negativos y volverlos positivos, lo ayudó a sobrevivir.

“Así como lo pensaba, así mismo decía ¡no!, Diosito, tú me vas a sacar de esto y yo voy a poner todo de mi parte, incluso comiendo comidas que ni me gustaban, pero que era importante porque era parte de la dieta Covid”, expresa.

Su buen ánimo que le permitió incluso cantarle a otros enfermos, la atención del personal de salud del Hospital Ignacio Chávez del Isssteson, el apoyo de su familia y las oraciones de amigos, fueron factores que lo trajeron, dice, de nuevo a la vida.

LA EXPERIENCIA

Para el docente por 33 años en el área de Comunicación de la Unison, permanecer en el área Covid fue una experiencia que él mide como enorme. Le tocó ver morir a compañeros de estancia, pero también cómo otros se aferraron a vivir.

Comenzó con un dolor de garganta antes de la Nochebuena, acudió al médico y le
diagnosticaron resfriado, pasó las fiestas con su familia.

Los malestares no cedieron y tuvo problemas de respiración por lo que volvió al hospital el 29 de diciembre.

Ese día le realizaron una prueba de Covid-19 debido a sus síntomas que ya habían avanzado y por morbilidades asociadas, como el hecho de ser diabético. El test dio positivo y los médicos decidieron internarlo dada una baja saturación de oxígeno.

En el hospital del Isssteson permaneció por trece días en un cuarto donde estaba junto a otros tres pacientes.

Gonzalo nunca requirió intubación por lo que siempre estuvo convencido que la fe en Dios y la buena actitud son la clave “¡Vamos a salir!”, decía a sus compañeros del área Covid.

“HABÍA MUCHA TRISTEZA, MUCHO SUFRIMIENTO TAMBIÉN AHÍ Y POR ESO YO DECÍA: TENGO QUE
PONER UN POCO DE MI PARTE, QUE SE SIENTAN CADA VEZ MEJOR Y SÍ, DEFINITIVAMENTE AYUDA MUCHO LA DISPOSICIÓN DE UNO Y TAMBIÉN, MUCHO, LA DISPOSICIÓN DE LOS MÉDICOS Y DE LOS ENFERMEROS QUE LA VERDAD SE PORTAN A MUY BUENA ALTURA, A PESAR DE QUE A LO MEJOR EN ESE
MOMENTO NO TIENEN EL MEDICAMENTO, QUE LES VA A LLEGAR MÁS TARDE, LO QUE SEA, LA CUESTIÓN ES QUE SE NOTA EL TRABAJO EN EQUIPO, SE SIENTE UNO MUY CUIDADO Y ESO TAMBIÉN ALIENTA”.

GONZALO LEYVA PACHECO

“ES UNA ENFERMEDAD EN LA QUE ESTÁS SOLO, NO HAY QUIÉN TE CONSUELE, TE ABRACE Y QUE PUEDES MORIR SOLO O TE RECUPERAS, SI MANTIENES UNA BUENA ACTITUD”.

AUNQUE NO SOY DEPENDIENTE DE LA INSULINA, AFORTUNADAMENTE, SIN EMBARGO, DE TODOS MODOS TENÍAN QUE MANTENERME MUY BIEN ESOS PARA QUE YO PUDIERA AVANZAR Y LO LOGRÉ PRECISAMENTE PORQUE ELLOS CUIDARON ESO, MÁS MIS GANAS, MÁS MI FE, NO, SI HASTA LES CANTABA, TRATANDO DE
ALIVIAR UN POCO”.

Jamás perdió la fe y el buen ánimo e incluso cantaba, pues está consciente de lo que ocurría a su alrededor.

“Fui bien atendido pero tristemente fui testigo de personas muy graves que de pronto despertabas al otro día y te decían: Se fue, murió, se lo tuvieron que llevar. Eso sí me partía el corazón porque yo les echaba ánimos durante el día”, cuenta.

“Durante el día anterior, les decía los vamos a sacar, ¡vamos a salir, vamos a salir!, pero a veces los pulmones no te responden”.

Otro punto negativo que observó, destaca, es que había enfermos cuyas familias prácticamente los abandonaban, por lo que él siempre pedía a los suyos agua, papel, jabón o pasta extra para poder compartir.

“Es muy lamentable que por un lado ves la nobleza de mucha gente tratando de ayudar a otros como los propios doctores, y por otro lado que la misma familia le dé la espalda a pacientes, eso es muy
triste”, considera.


COMIENZA RECUPERACIÓN
 

Una vez que su infección por Covid-19 mejoró, pasó al Centro Covid, en las instalaciones del SNTE, para continuar su recuperación, de donde salió cuatro días después.

El maestro afirma que, como ocurre con muchas personas, no sabe dónde contrajo el virus y aunque existe
la posibilidad de que uno de sus hijos lo haya contagiado, también se pudo infectar en la calle, ya que él era quien salía a realizar las compras en su casa.


“Tengo que llevar una dieta, tengo que seguir haciendo ejercicios pulmonares de respiración, los estoy haciendo, ya se me oye mejor la voz, porque sales sin voz, pero muy bien, tengo que seguir echándole ganas, comiendo sano y encerrado dos semanas”, expone.

Por ahora está aislado del resto de la familia, señala, y sólo su esposa ha manifestado síntomas pero se encuentra bien, con tratamiento médico y en recuperación.


DESPUÉS DEL COVID-19

Luego de su experiencia de salud, Gonzalo dice que su fe en Dios creció, que se siente bendecido por el cariño que muchas personas le han profesado y que cree que todos, con o sin afectaciones por el virus, deben cambiar su visión de vida.

“Me siento súper, súper, súper bendecido, porque la verdad sí creo que Dios hizo lo suyo, tomó de mi mano y me sacó, me trajo de regreso a casa. Y también estoy muy agradecido porque tengo mucha gente que me quiere de verdad y que yo también los he querido”, reflexiona.

Es increíble que a esta fecha, con miles de muertes e infectados, dice, haya personas que no se cuiden y más allá, que no crean en esta enfermedad que, a diferencia de otras, no permite el consuelo de los seres queridos y condena a enfrentarla en soledad.

Agrega que las personas tienen que cambiar la perspectiva, que no vale la pena hacer problemas de la nada ni sostener odios ni rencores, tampoco jugar a lo que no se es porque todo es trivial.

“Lo que más importa, lo valioso, es la familia, la salud, la amistad, el cariño y eso es lo que debe prevalecer en los corazones de todos”, afirma,

“si nosotros no aprendemos, con Covid o sin Covid, a vivir de esa manera, entonces de nada ha servido perder a tanta gente que se nos ha ido”.

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