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Hermosillo

Una Biblia y ayuda para mejorar es lo que pide Esteban

Sus hermanos viven en Hermosillo y lo han tratado de ayudar, pero él ha causado problemas y mejor optó por salir de la vida sus familiares, desde hace un año nos los ve.

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Por Gamaliel González

Esteban, de 53 años de edad, afirma que lo perdió todo por problemas de adicción.(Julián Ortega)

Esteban, de 53 años de edad, afirma que lo perdió todo por problemas de adicción. | Julián Ortega

HERMOSILLO.- En la copa de un árbol de olivo negro ubicado sobre el camellón del bulevar Luis Encinas vive Esteban García, dice que este lugar ha sido su refugio a pesar del ruido del tráfico y le gusta pasar el tiempo leyendo la Biblia.

El hombre, de 53 años de edad, estudió hasta el quinto semestre de la Licenciatura en Derecho y trabajó durante 17 años como técnico radiólogo en una institución de salud, pero lo perdió todo.

Con tablas clavadas al árbol o amarradas con cables Esteban armó su casa. Ahí en el árbol resaltan una cubeta que usa para lavar la ropa y entre los brazos del olivo.

ENFERMO DEL CORAZÓN
Esteban García, de 53 años de edad, comenta que es originario de Santo Tomás, una comunidad del municipio de Sahuaripa, anclado en la sierra de Sonora. Su complexión delgada la adjudica a que fue adicto al “crystal”; actualmente está limpio.

Indica que en el Hospital General del Estado fue tratado del corazón y fue recibido en el albergue Luz Valencia debido a que su único hogar era la calle, pero al paso de unos años se salió y regresó al camellón.

“Yo me salí del albergue por cuestiones personales y vengo acá al árbol que yo dejé hace dos años y medio, me recibió como mi casa, como si tuviera una llave, igual pues aquí vivo”, dice.

Sus hermanos viven en Hermosillo y lo han tratado de ayudar, pero él ha causado problemas y mejor optó por salir de la vida sus familiares, desde hace un año nos los ve.

Algo tiene el adicto que no quiere estar como animal, vigilado, enjaulado, en ese tiempo pues andaba mal, podría decir, verdad, con ganas de consumir, era al ‘crystal’, pero enfermé del corazón y ya no”, comentó.

LEE LA BIBLIA
Ahora le gusta pasar el tiempo leyendo la Biblia arriba del árbol ubicado arriba de Luis Encinas, entre Matamoros y Juárez. Hace un par de días prestó su Biblia y no se la regresaron, por ello pide que le donen una y un cuaderno para apuntar y leer. 

También necesita comida enlatada y manifiesta que está dispuesto a recibir ayuda en un centro de ayuda para mejorar su condición de vida.

Afirma que estudió hasta el quinto semestre de la Licenciatura en Derecho
 

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