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Hermosillo

Un debut inesperado

Con espiritú  sonorense, Marco Antonio Vaal se presentó a los 20 años en Primera Divisón para hacer una larga carrera en el futbol profesional. 

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Por Saúl Gómez

Un debut inesperado(Anahí Velásquez)

Un debut inesperado | Anahí Velásquez

HERMOSILLO, Sonora.- De la forma en que jamás hubiera pasado por su cabeza, fue cómo Marco Antonio Vaal debutó como futbolista profesional en la Primera División de México. 

Nacido en Culiacán, Sinaloa, pero sonorense por adopción con toda una vida residiendo en la entidad, el ex jugador fue de los pioneros de estas tierras en pisar una cancha de la máxima categoría. 

Para Vaal Tapia el día previo en el que Manuel Lapuente, técnico en ese entonces del equipo del Puebla, le aseguró la titularidad a sus 20 años con la “Franja” es una anécdota digna de presumir entre sus colegas futbolistas. 

La fecha que perdurará para el ahora retirado fue el 10 de diciembre de 1991, en un partido contra el conjunto de León en la cancha del Nou Camp. 

“Mi debut, les comento a los demás y lo toman muy raro, me dicen: ‘No puede ser que el técnico haya hecho eso’. Mi técnico en reservas era Bernardino Brambila, llego a la convocatoria de la reserva, porque yo no entrenaba en el primer equipo. Jamás pisé la cancha del estadio Cuauhtémoc, para poder jugar ahí, por lo menos, participar en un entrenamiento.  

“Eso es lo curioso, llego a la convocatoria de la reserva profesional y me dicen que no estoy convocado. Se me hacía raro porque llevaba seis goles en 10 jornadas y me dicen: No, vas a viajar con el primer equipo. Me llevan a la convocatoria y me dicen vas a debutar. Me sacaron de la reserva profesional, sin haber entrenado en ningún momento con el primer equipo en nueve fechas y me pone de titular”. 

En su debut como delantero, el once titular del cuadro poblano también contaba con otro elemento de representación sonorense: Francisco Ramírez, ocupando la lateral derecha. Una amistad que ha trascendido fuera de la cancha. 

“Paco fue una figura paternal, futbolísticamente hablando, primero por la acogida que nos dio a varios, no nada más a mí. En su casa, con su dinero, con su apoyo, a lo cual siempre he estado agradecido con él”. 

Atacante, volante, extremo, lateral, en múltiples posiciones continuó el profesionalismo para Marco Vaal, con Segunda División y terminando su carrera en 1998 con la filial del Puebla. 

Actualmente en su faceta de directivo en la cantera de Xolos de Hermosillo en la Tercera División Profesional reflexiona la actualidad que vive el jugador sonorense, en su camino por alcanzar el profesionalismo, en comparativa a lo que fue durante su época como activo. 

“Ha sido y será como parte de la evolución. Ha tenido una evolución tremenda, a lo mejor en ese tiempo era más el talento que todo lo demás. Ahorita ya es una persona integral; hay muchas vertientes que hace que un futbolista sea o no sea jugador profesional. 

“El talento prevalece sobre las diferentes circunstancias que puede tener un jugador, sin embargo, ahorita, el jugador está más preparado, se cuida más, tiene a su alcance herramientas que le ayudan a su desarrollo. Implica más trabajo físico, sicológico, las pautas que tienen para el descanso”. 

El futbolista de la entidad posee la cualidad inigualable de la adaptación, añadió, producida por el tipo de clima que existe en la región, y que lo hace enfrentarse a cualquier 
adversidad.

“El gen de no rendirte. El sonorense no se rinde, no nos rendimos, así juguemos a 52 grados, a 4 grados bajo cero. Se ha prevalecido y siempre estará, esa virtud de estar en un clima muy malo para el desarrollo de este deporte”. 
 

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