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Hermosillo

Todos saben del Covid-19; algunos no lo toman en serio

Mientras algunos hermosillenses resienten la falta de agua para el lavado de manos, otros han tomado el paro de actividades como vacaciones.

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Por Redacción GH

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Heriberto García Álvarez vive en la invasión Tres Reinas y aunque el agua se la llevan cada quince días, saben que deben de guardar suficiente para un aseo constante de sus manos.(Gamaliel González)

Heriberto García Álvarez vive en la invasión Tres Reinas y aunque el agua se la llevan cada quince días, saben que deben de guardar suficiente para un aseo constante de sus manos. | Gamaliel González

Solitarias lucen las calles de la invasión Tres Reinas, porque sus habitantes señalan que deben quedarse en casa.(Gamaliel González)

Solitarias lucen las calles de la invasión Tres Reinas, porque sus habitantes señalan que deben quedarse en casa. | Gamaliel González

La señora María Isabel Ceballos, quien vive en la invasión Guayacán comenta sobre la importancia de la higiene en estos días de contingencia.(Teodoro Borbón)

La señora María Isabel Ceballos, quien vive en la invasión Guayacán comenta sobre la importancia de la higiene en estos días de contingencia. | Teodoro Borbón

En Hermosillo pareciera que todos saben qué es el Covid-19, pero algunas familias no ven como un problema serio la alerta sanitaria e incluso se permiten tener una vida social común. En otras, a pesar de sus carencias, hacen lo imposible por tener a la mano agua y jabón.

Y es que una de las principales recomendaciones para disminuir el riesgo de contagio es el lavado frecuente de manos, algo especialmente difícil en sectores donde el agua llega cada 15 días a través de pipas.

Ya les hemos dicho que nos traiga más seguido, pero dicen que hay mucho desabasto de agua, incluso nosotros vemos que nomás pasan por aquí y nomás pasan y se van”, expresa Heriberto García Álvarez, habitante de la invasión Tres Reinas, al Sur de la ciudad.

Junto con su familia, Heriberto vive en una casa de cartón y superficie de tierra. Ha escuchado que ante la pandemia del coronavirus debe lavarse las manos, no salir de la vivienda si no es necesario y cuidar la higiene personal. 

Otra de las vecinas de la zona, María de Jesús Reyes, padece de diabetes e hipertensión. Desde que supo de la enfermedad, asegura, ha tomado medidas de higiene en su casa, hasta donde le es posible.

Tengo el piso de tierra, agarro una cubeta y le echo cloro, bastante, y riego adentro para que el olor desinfecte y todo eso, trato de desinfectar, agarro un trapo, le echo cloro y limpio todas las partes como televisión, celular, todo lo que agarre con mis manos”, señala.

SÓLO CON AGUA DE PIPA

Al otro extremo de la capital, en la invasión Guayacán, la familia Caraveo también ha extremado las medidas preventivas: Diariamente lavan sus manos y tratan de no salir de casa al menos que sea esencial. Ello, a pesar de que no tienen agua potable, drenaje ni luz eléctrica.

Dos veces a la semana viene una pipa y nos lleva el tambo de mil litros que tenemos y esa agua la usamos para lavarnos las manos, bañarnos y para lavar los trastes, pero para tomar no, el agua para tomar la compramos casi a diario”, cuenta María Isabel Caraveo.

La situación económica es difícil para su familia, pero a pesar de que no tienen suficiente ingreso para comprar productos de limpieza, tratan de tener lo básico, como cloro.

Yo me levanto con las noticias viendo eso del coronavirus y pues ahí dicen todo lo que tenemos que hacer y lo que no; nosotros pues nos lavamos la cara, las manos y no andamos saludando a la gente de beso, nomás los saludamos de lejos y a quien pase, porque no salimos, aquí estamos encerrados en la casa”, añade.

La madre de familia dice que la mayoría de los vecinos de la invasión Guayacán está tomando las mismas medidas y que los niños no se ven en la calle, pues prefieren atender las recomendaciones de las autoridades y no exponerse a ser contagiados.

SIN AGUA CASI TODO EL DÍA

El desabasto de agua no es un problema exclusivo de las invasiones. Desde el pasado sábado, vecinos de la colonia Puerta del Rey han tenido dificultades con el servicio y aseguran que desde las 11:00 horas se reduce mucho la presión.

Adilene García, quien desde hace siete años vive en el sector, explica que desde hace varios años sufren la falta de agua durante los fines de semana, pero últimamente los cortes han sido a diario.

Para ella y sus padres, el cuidado del agua ha sido una cultura desde hace varios años por el problema que sufren en el suministro, pero a causa de las recomendaciones por el Covid-19 han tenido que comprar agua en garrafones para lavar verduras y preparar alimentos.

Sí tenemos suficiente agua gracias al tinaco, pero para lo que es tomar y preparar la comida compramos”, afirma.

Para Adriana Moreno, vecina de la misma colonia, la amenaza del coronavirus se ha vuelto una situación muy preocupante, pues no tiene tinaco para almacenar agua.

Ya tenemos así varios días y nos dicen que no hay reparaciones o fugas, nomás no nos explican por qué estamos sin agua, y ahorita que es tan importante lo que es la higiene para prevenir el coronavirus”, lamenta. 

“A LOS CHAMACOS LES VALE”

Pero si para algunos es un dolor de cabeza cumplir con las medidas mínimas de higiene, para otros la emergencia sanitaria no es un problema de gravedad.
Fernando Canastilla trabaja en una purificadora de agua en la colonia Urbi Villa.

Señala que en los últimos días ha visto menos gente en las calles, pero en sus recorridos diarios también observa que los parques están llenos de niños jugando y adultos que aprovechan para hacer deporte.

Llamamos al 911 para reportar lo que sucedía y nos dijeron que iban a levantar el reporte pero nunca vinieron, los esperamos desde las 6 de la tarde hasta las 9:30 y la gente se fue, entonces, ¿de qué sirve que manden a los niños a sus casas si de todos modos van a andar en la calle?”, cuestiona.

En la colonia Metalera no hay mucha diferencia, ya que aunque algunos intentan permanecer en casa, otros, sobre todo los jóvenes, han tomado la falta de clases como vacaciones.

A los chamacos les vale, ellos salen, andan como si nada, en la noche el parque Del Pino está lleno de chamacos de todas las edades y nadie hace nada y las mamás tampoco pueden tenerlos todo el día en casa, pues se enfadan”, menciona Guadalupe Arvayo, vecina de la colonia.

En todas las colonias los vecinos saben qué es el Covid-19 y las medidas de prevención, pero sólo algunos las siguen al pie de la letra.

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