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Hermosillo

Terminar la primaria le cambió la vida

El 8 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización.

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Por Redacción GH

Dolores Orozco, de 71 años de edad.(Especial)

Dolores Orozco, de 71 años de edad. | Especial

HERMOSILLO, Sonora.- Para Dolores Orozco Ramos terminar la primaria significó algo más que tener un certificado; fue el entender mejor los acontecimientos que la rodean.

Lolita, como sus amigos y familiares le dicen de cariño, tiene 71 años y desde hace cuatro culminó la primaria en el Instituto Sonorense de Educación para Adultos (ISEA), gracias al impulso y ánimo que recibió de parte de su hija menor y su yerno.

“Cuando Adrián (su yerno) y Sonia (su hija) se metieron a trabajar en el ISEA, fue cuando me inscribieron, como a los 67 años más o menos, ahí en Los Altares”, recordó.
En Sonora, 2 de cada 100 personas de 15 años y más, no saben leer ni escribir. 

También existe el concepto de “analfabeta funcional”, que consiste en la incapacidad de alguien para utilizar su capacidad de lectura, escritura y cálculo de forma eficiente en el día a día.

A Dolores le generó un impacto tanto personal como laboral el terminar la primaria.
Trabajó durante cuatro años en el área de limpieza, donde requería de las Matemáticas para calcular las porciones que debía vaciar en cada recipiente y también le fueron de utilidad para verificar lo que le tenían que pagar.

“Me ayudó el estar más atenta de que no me estafaran los patrones. Porque muchas veces te faltaba dinero de tu sobre. Al principio el supervisor que nos tocó, nos sacaba 50 pesos de cada raya”, explicó.

La Costa de Hermosillo, fue su escuela de vida y lugar de trabajo para ella, su madre y hermanos. Su próxima meta es estudiar la secundaria porque reconoce la importancia de aprender y el impacto que tendrá en su día a día.

“Tenía que trabajar para ayudar a mi mamá en la pizca de la uva, de la naranja o lo que fuera, lo importante era trabajar”, recordó Lolita.

Madre de seis hijos que le dieron 16 nietos, Dolores Orozco aplicó no sólo las Matemáticas que aprendió en el ISEA, sino el resto de las materias para comprender las problemáticas del País y además adquirir el gusto por la novela escrita.

“Lolita” Orozco pese a tener 71 años, desea en algún momento retomar los estudios, ahora a nivel secundaria, porque reconoce la importancia que este representa, no solo como una forma de ascender en un trabajo, sino en su día a día.
 

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