No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Hermosillo

“Tengo un plan para recuperar mi brazo”: Ángel Leonel y la descarga eléctrica que le cambió la vida

Dejar la escuela en quinto grado sólo fue una consecuencia del drástico cambio en su vida. 

Avatar del

Por Eleazar Escobar

1/7
Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo.

HERMOSILLO.-Ningún automovilista que observe a Ángel Leonel, justo cuando el termómetro marca arriba de 45 grados en Hermosillo, podría imaginar que ese niño de sonrisa fácil, forma parte del reparto estelar de una película que se presentó en el Festival de Cannes, Francia, el auditorio más importante del cine mundial, filme que es candidato a ocho premios Ariel y que fue terminado de grabar en 2017.

Una vida de película. Huérfano de padre a los 3 años de edad, la vida de Ángel Leonel Corral, dio otro vuelco al cumplir 12 años; una descarga eléctrica le arrancó su brazo izquierdo, luego de eso la cadena de sucesos desafortunados continuó.

Dejar la escuela en quinto grado sólo fue una consecuencia del drástico cambio en su vida. 

Me fui a vivir al Sur de la ciudad con unos compas, puro cotorreo, pero eso no sirve de nada, pura calle y vagancia... vivía en una casa invadida, y siempre amanecía bolseado” exclama, mientras sus ojos empiezan a reflejar una preocupación extraña en un niño de apenas 15 años.

Ahora Ángel vive en el Norte de la ciudad.

“Cómprame un revólver”

Justo el golpe más duro de la vida, fue el que le brindaría una oportunidad de salir adelante. Los realizadores de la película “Cómprame un revólver” necesitaban a un niño que le faltara un brazo; como si fuera el destino, una persona de la producción lo vio limpiando vidrios en el crucero de Clouthier y Libertad, a la salida Sur de la capital de Sonora.

“Ey, te andan buscando para hacer una película”, le avisaron. Pensó que sus amigos bromeaban, cuando lo encontraron los productores, aceptó el trabajo aún incrédulo.

“No creía pero dije que sí, me enseñaron el guión y yo seguía pensando que era broma, luego a los días me trajeron con otros dos niños al estadio José S. Healy, ubicado al Norte de la ciudad y empezamos a grabar” relata emocionado.

“Cómprame un revólver”, el filme presentado en Cannes de forma estelar, durante la semana de realizadores, representando a México, llevándose el filme críticas muy favorables y con ocho nominaciones a premios Ariel, hacen que Ángel Leonel, se sienta motivado a estudiar actuación.

“Durante la filmación, sólo hacía lo que me decían, pero cuando vi el estreno, me di cuenta que podría haberlo hecho mejor”, platica Ángel Leonel.

Recuerda con entusiasmo al director Julio Hernández Cordón, de quien dice jamás podría olvidar su nombre. “Es muy buena onda y muy pero muy exigente, recuerdo una escena que repetimos más de 10 veces porque no me salía una frase, también me acuerdo de lo helada que estaba el agua del río donde grabamos y tener que fingir que estaba caliente, fue difícil”, comenta mientras hace su cuerpo temblar.

Una frase que hace eco

La frase “Tengo un plan para recuperar mi brazo”, hace un eco infinito en su mente, con ella inició su participación en la filmación y le hizo ver ese nuevo camino que se desprendía de la vereda como llevaba su vida.

Desde que actuó en la película el niño descubrió oportunidades como estudiar y querer ser actor, por eso ya no está de lleno como limpiavidrios sino que lo hace ocasionalmente.

Actualmente la fundación Michou y Mau trabaja para que Ángel Leonel obtenga una prótesis, por lo que él inició ya los trámites de conseguir su pasaporte mexicano y poder viajar a Estados Unidos, donde recibirá la atención que necesita en su rehabilitación, previo a entregarle una prótesis. 

El plan de Ángel Leonel, funcionó, ahora está deseoso de encontrar quién le brinde oportunidades, desea terminar la primaria y continuar estudiando; su ilusión más grande es llegar a ser maestro de educación física, un reto que su nueva actitud y forma de ver la vida justo por lo vivido, está seguro que puede lograr.

Ángel Leonel ya no ve en la limpieza de vidrios su futuro, sino que quiere estudiar para ser maestro de educación física o incluso actor.


 

En esta nota
  • Historias de vida

Comentarios