Hermosillo

Su hijo José Juan, su mayor regalo

Trabaja por su cuenta como albañil para poder estar al pendiente de las necesidades de  José Juan, su hijo de 10 años con síndrome de Down.

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Por Mirna Lucía Robles

Martín Moreno Castro, de oficio albañil, es el orgulloso papá de José Juan, y juntos forman una gran familia.(Julián Ortega)

Martín Moreno Castro, de oficio albañil, es el orgulloso papá de José Juan, y juntos forman una gran familia. | Julián Ortega

HERMOSILLO, Sonora.- Para Martín Moreno Castro el mejor regalo del Día del Padre es despertarse con un beso en la mejilla de su único hijo, José Juan, con quien ha logrado formar una gran familia. 

Luego de haberse separado de su esposa, Moreno Castro, de 53 años, se ha hecho cargo de su pequeño José Juan, quien tiene síndrome de Down.

"Tenía que buscar la forma, porque mi trabajo es de ocho horas y tenía que ver cómo, porque soy albañil, primero dejarlo en guardería y ya después buscar alguna escuela de paga por medio de becas”, comentó.

Aunque la crianza de José Juan significa un trabajo doble, después de un arduo día de trabajo bajo el Sol, lo único que motiva a Martín es encontrar a su niño con una sonrisa de oreja a oreja y recibiéndolo con un abrazo.

“Somos muy unidos los dos, nomás llegan las cuatro de la tarde empieza a preguntar por su papá, si se hace noche no se queda a dormir en otra parte, no lo puedo dejar. Es lo que me falta a mí, enseñarle a quedarse con otras personas porque no siempre voy a estar”, añadió.

Desde las 05:00 inicia el día para Martín y José Juan, después de alistarse ambos se dirigen a sus respectivos destinos; el niño a la escuela y el padre a la obra de construcción, después de pasar por él y llegar a su casa se asean, cenan y en ocasiones, una vez que su pequeño hijo está dormido, aprovecha para descansar.

“Voy y lo dejo a la escuela a las ocho de la mañana, a las doce voy por él, de donde ande trabajando; después voy y lo dejo con una persona allá por el rumbo de la Piña final y me devuelvo en el carro a mi trabajo. Mi hora de comida me la paso en el carro”, relató.

Aunque José Juan ha tenido un gran desempeño en las escuelas a las que ha asistido, su padre afirmó que aún es necesario acudir a terapias y clases para que logre ser una persona independente, por los retos que implica el síndrome de Down de su hijo.

“Todavía le falta mucho para ser independiente, porque cuando yo no esté, ¿qué va a ser de él? Yo ya tengo 53 años, pero mientras esté yo, ahí estamos”, dijo.

Además de que José Juan logre ser independiente otra meta para su padre es poder dejarle una casa donde pueda vivir, pues renta en la colonia Villas del Rey y no puede acceder a un crédito, ya que trabaja por su cuenta.

“En lo único que he batallado y en lo que no le he cumplido es en conseguirle una casa a él, yo no quiero que me regalen una casa, nomás que me ayuden a financiarla, porque puedo trabajar y pagarla”, afirmó.

Martín espera algún día cumplir este sueño para él y su hijo, para que una vez que él no esté José Juan tenga seguro un lugar dónde vivir. Por lo pronto la sonrisa de su pequeño es el mejor regalo que puede recibir para este Día del Padre.

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