Tendencias
Cintilla de tendencias

COVID-19

Regularización Autos "chocolate"

Fatal accidente San Pedro-Ures

FAOT

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

El Imparcial / Noticias de Hermosillo / HISTORIAS DE TERROR EN HERMOSILLO

¿Sabes qué hay en los lugares que antes fueron panteones?

Una escuela, la Comandancia y una plaza tuvieron bajo sus pies los restos de cientos de hermosillenses

Avatar del

Por Tanya Vásquez

El Parque de los Yaquis en la colonia El Ranchito, antes era panteón y hay quienes aseguran que se aparecen niños y una mujer de blanco.(Anahí Velásquez)

El Parque de los Yaquis en la colonia El Ranchito, antes era panteón y hay quienes aseguran que se aparecen niños y una mujer de blanco. | Anahí Velásquez

HERMOSILLO.- La muerte en la cultura mexicana trae consigo rituales de celebración y festejo para honrar a los que ya no están.

Las visitas a los panteones en fechas festivas incluida el Día de Muertos son tradición de cada año.

Pero ¿qué pasa con los antiguos panteones donde hoy yacen edificios históricos y hasta escuelas públicas? 

La escuela Leona Vicario, la Comandancia Centro, el Jardín Juárez, son solo algunos de los lugares que anteriormente fueron panteones y que hoy, hay quienes aseguran haber visto o escuchado cosas extrañas, que pudieran ser las almas de los que se encontraban bajo estas tierras.

Marco Antonio Rodríguez, alias “el fantasma”, quien está a cargo de la página de Facebook Leyendas Urbanas de Hermosillo ha podido constatar lo que la gente cuenta de estos lugares.

Sus seguidores le han compartido algunos testimonios de apariciones en estos lugares, como en el caso de la escuela Leona Vicario, ubicada en el pleno centro de la ciudad.

“En el salón que está contiguo al área de los baños de las niñas, una maestra vio a la niña en la ventana, la gente que la ha visto dice que lleva un vestido blanco, que más bien es como bata, no lleva uniforme”.

“Una vez que no había clases, una mamá vino asustada porque decía que una niña se había quedado encerrada en el área del túnel, pero cuando fuimos a abrir no había nadie”.

“También dicen que anda un señor mayor que viste como los campesinos de principios del siglo pasado, con sombrero grande, lo han visto principalmente por la parte de enfrente. Dicen que se ve como con ropa antigua, como campesino, sombrero grande de paja y normalmente siempre está de espalda”.

Son algunos de los relatos que El fantasma ha recibido en su página de Facebook.
En las inmediaciones de la comandancia Centro y la Estación de Bomberos, hay quienes aseguran que por las noches se escuchan ruidos y hasta se logran ver algunas sombras que no pueden explicar.

El actual terreno de la Comandancia Centro de Policía, antes fue un panteón.

HAY VARIOS
El cronista de la ciudad, Ignacio Lagarda, manifestó que en Hermosillo han existido varios panteones, el primero estuvo a espaldas de donde se ubica ahora la catedral.

Pero para 1800 fue cambiado al barrio de la Chicharra, donde está la escuela Leona Vicario y después en 1835 a 1836 fue cambiado a donde hoy es una estación de camiones.

Posteriormente para 1884 se ubicó en las calles Juárez y Yucatán (hoy Colosio), donde se encuentra el Jardín Juárez.

“El 22 de marzo de 1916, El gobernador Elías Calles ordenó clausurar el Panteón del Jardín Juárez y abrir uno nuevo por la Matamoros y Nuevo León, donde actualmente están situados los edificios de los Bomberos de la Ciudad, la Comandancia Centro de la Policía y Tránsito, la Comisión Federal de Electricidad y su Universidad Tecnológica”, dijo.

Pero al cabo de apenas cuatro años este panteón se encontraba lleno y fue necesario abrir uno nuevo llamado San Agustín localizado en la calle Yáñez.

Además en la colonia El Ranchito hubo un panteón exclusivo de los yaquis que desapareció en 1979.

Y actualmente los panteones de la colonia Palo Verde, el ubicado en Quiroga conocido como de Las Manitas, y también el de La Manga, así como otros particulares.


EL MÁS ANTIGUO
Y en los panteones actuales el de mayor antigüedad es el ubicado en la calle Yáñez, pues este año cumplió un siglo desde su construcción.

Escalofríos, adrenalina y en ocasiones hasta un temor que no puede explicar, son algunas de los sentimientos de Marco Rodríguez “el fantasma” en sus visitas a este panteón.

Desde tumbas históricas como las de los últimos fusilados y el niño Carlitos, hasta algunas rituales de brujerías que se han encontrado son las razones de estas sensaciones.

Y aunque hay quienes dicen temerle más a los vivos que a los muertos, cada panteón guarda no sólo los restos físicos de las personas, sino su historia y en ocasiones, hay quienes creen que también lo que deja pendiente en esta tierra.

En esta nota
  • Historias de Terror en Hermosillo

Comentarios