No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Hermosillo A sus 80 años toma el camión desde El Sahuaro para llegar a la iglesia ubicada en el Cerro de la Campana.

Reza con devoción a San Francisco de Asís en su día

Avatar del

Por María José López

Reza con devoción a San Francisco de Asís en su día

Reza con devoción a San Francisco de Asís en su día

En sus manos un Rosario y a su lado una réplica de San Francisco de Asís. Así rezaba ayer Lourdes Jiménez, de 80 años, en la parroquia de Santa Lucía, ubicada en el Cerro de la Campana, con motivo del día de San Francisco de Asís.

"Esta figura de San Francisco me la dio una señora cuando llegué a la iglesia, también el escapulario y un Rosario; no me lo esperaba, me sorprendió. Tengo muchos años creyendo en él", contó.

A pesar del calor tomó el camión desde la colonia El Sahuaro y llegó a las 10:00 en punto para rezar el Rosario.

"Desde que estaba chamaca me traía mi mamá, veníamos muy seguido. Mientras pueda caminar, voy a venir, porque cuando me bajé del camión sí me cansé, camino mucho y hace calor, pero aquí estoy", expresó.

Sus principales peticiones para San Francisco de Asís, fueron por la salud de sus hermanos, sobrinos, por todas las enfermedades y necesidades, ya que considera que es un santo muy milagroso.

"No tengo hijos, pero le pedí por todos los demás. Todos los santitos son milagrosos, le voy a pedir a cada uno, le tengo mucha fe a la Virgen de Guadalupe", agregó.

Será en su casa donde continuaría con la oración, ya que debía tomar el camión de regreso a su hogar.

"Nunca puedo venir a velarlo porque no hay quién me traiga, porque no todos tienen fe, ni tiempo, porque quienes tienen mucha fe, se dan el tiempo para todo. Un hermano va a Magdalena a rezarle, pero ahora está enfermo y a veces me trae un ratito cuando puede", expresó.

Varias familias llegaron en el transcurso de a medio día para dejarle algún arreglo de flores, rosarios, listones, entre otras cosas, a manera de agradecimiento por los milagros concedidos.
En esta nota
  • Mandas a San Francisco

Comentarios