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Hermosillo

"Por Carlitos ruegue usted"

La tumba más vistada del Panteón Yáñez es la del niño Carlos Angulo.

 

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Por Jorge López

Las más pequeñas de la familia García Martínez también participan en el arreglo de la tumba de 'Carlitos'.(Teodoro Borbón)

Las más pequeñas de la familia García Martínez también participan en el arreglo de la tumba de 'Carlitos'. | Teodoro Borbón

HERMOSILLO, Sonora.- “Por Carlitos ruegue usted, el espíritu de este niño le ayudará”, se puede apreciar en el féretro postrado encima de la tumba más visitada del panteón Yáñez: La de Carlos Angulo F., el niño milagroso conocido por cientos de personas como “Carlitos”.

Según cuenta la leyenda, Carlitos falleció el 1 de enero de 1940, a la edad de 11 años, luego de que fuera atropellado por un camión mientras jugaba con su patineta o sus patines, a las afueras del Mercado Municipal, por donde trabajaban sus papás.

Demetrio Ramón Ruelas Martínez, velador desde hace 29 años en el cementerio, platicó que el primer milagro que se le atribuye a Carlitos es el de un niño que no podía caminar y milagrosamente pudo hacerlo al tomarlo de la mano y guiarlo hacia donde hoy descansan sus restos.

"La historia es de una señora que se apellida Matuz, le hizo caminar a un hijo. Dicen que la señora Matuz estaba esperando a otra señora, cuando llegó aquí y el niño Carlitos estaba en la puerta y él fue quien lo llevó al otro niño a la tumba.

"Pero nunca se imaginaron que ese niño que llevaba al niño (hijo de señora Matuz) era Carlitos", relató.

Desde entonces, decenas de personas llegan a la tumba de Carlitos para hacerle sus peticiones y milagros, mientras que otros le llevan regalos en agradecimiento por haberles cumplido sus necesidades, muchas de las cuales tienen que ver con enfermedad o económicas.

SIEMPRE LO VISITAN

Una de esas familias que visita la tumba es la García Martínez, quienes desde hace cinco años acuden al cementerio para llevarle algún juguete y prenderle una veladora, en agradecimiento por los favores concedidos.

"Usted pídale y le cumple porque le cumple, es muy milagroso el niño. Lo primero que le pedí fue la salud de mi niña, porque estaba enfermita y le pedí que no fuera nada malo.

"Ella evacuaba sangre y no sabían (los doctores) qué era, hasta que le hicieron unos estudios y me dijeron que era anemia ya avanzada, pero se le alivió y gracias a Dios ya está bien; desde entonces, vengo y le limpio la tumba y le traigo juguetes", destacó Guadalupe Martínez.

Otro de los milagros que aseguran Carlitos le hizo a la familia fue cuando su esposo Antonio se quedó sin trabajo y estaba enfermo de la cintura, por lo que acudió a la ayuda de Carlitos y nuevamente escuchó sus ruegos.

"Hace cinco años mi marido se quedó sin trabajo, estuvo enfermo de la cintura y mire ahorita, ya trae taxi", señaló.

"Estábamos mucho tiempo sin trabajar, porque yo vendo ropa también y le pedí que me ayudara y gracias a él pudimos salir adelante".

Durante varias veces al año, Guadalupe, sus tres hijas y su esposo, visitan la tumba del pequeño que murió a los 11 años de edad, de quien se desconoce si cuenta con familiares directos, pero es muy querido por la comunidad, quienes lo llenan de juguetes, piñatas, globos y dulces cada 1 de noviembre.

CASI CENTRO DE CULTO

“Hoy en día casi se convierte en un centro de culto, porque también dicen que por los favores que hace, los milagros que concede, hay que llevarle un regalo y como es un niño le llevan juguetes y demás,  hay gente que participa y le arreglan la tumba, ya le pusieron un techo”, relató el cronista de Hermosillo, Ignacio Lagarda.

Hay diferentes versiones de su muerte; la más popular refiere que el pequeño se golpeó en la cabeza con la banqueta del Mercado Municipal, luego de tener un accidente con unos patines que le regalaron en Navidad.

"Hay otra que dice que un camión repartidor de comida o productos de ahí del mercado lo atropelló.

"Y hay una tercera fuente que dice que ese niño en realidad murió por una granada que le explotó a dos niños en la escuela Cruz Gálvez, ahí afuera jugando en la calle.

"Parece que hay un registro histórico de ese accidente de esos niños de la Cruz Gálvez con esa granada, suponen que él es uno de ellos", comentó Ignacio Lagarda.

RÉPLICA DEL ATAÚD

Quienes visitan su tumba, encuentran una réplica del ataúd de Carlitos, pues según trasciende en la leyenda, su madre entró en shock con la noticia de la muerte de su hijo y no asistió al funeral, por lo que su esposo mandó a diseñar el sepulcro de esa manera. 

Se desconoce el momento exacto en que Carlitos se convirtió en una leyenda, pero varios sonorenses afirman que el niño, efectivamente, es milagroso.

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