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Hermosillo

Para ser “el diablo” entre los fariseos, hay que ser bueno

La persona que lo personifique no debe tener vicios ni malos hábitos, además de que lleva una preparación en la fe.

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Por Eleazar Escobar

Para ser “el diablo” entre los fariseos, hay que ser bueno.

Para ser “el diablo” entre los fariseos, hay que ser bueno.

El diablo”, el personaje más temido por todos, juega un papel importante en las tradiciones yaquis, y es que no cualquiera puede interpretarlo durante la Cuaresma, tiempo en el que esta comunidad, hace la representación de la Pasión de Cristo.

Encargado de sonsacar y tentar a los chapayecas este personaje los toma desprevenidos, les toca la espalda con el tridente durante las intervenciones de las cantoras; es en este momento en que los participantes deben orar para sí mismos con una gran concentración y no ser “sorprendidos por el mal”, pues esto denotaría que cayeron en la tentación.

TAMBIÉN ES IMPORTANTE

Joel Coronado Bermúdez, de 22 años de edad, tiene ya 18 años de participar en esta tradición; él inició desde muy pequeño, como “cabito”, flautista y así hasta llegar a fariseo.

Este año, luego de recibir la autorización correspondiente de las autoridades de su comunidad, tiene la oportunidad de ser “el diablo”.

Llegar a serlo es importante, pues este papel no es para cualquiera, se necesita preparación en la fe y la tradición, no tener ningún vicio o malos hábitos, pues “el mal” puede quedarse en la persona y dañarla, según explica Joel Coronado Amado, quien es Capitán Mayor de la comunidad del Coloso Alto.

Sólo a este personaje no se le debe cumplir, no puedes serlo por mucho tiempo, sólo dos años como máximo y luego cambiar, pues el diablo te puede ganar”, enfatiza el capitán, mientras observa a la distancia el conti que se celebra en la ramada más conocida de la ciudad.

Escucha, esas flautas son el llanto de María, los toques del tambor, escúchalos bien, ¿ves? tres silencios y tres, son los clavos de Cristo”, señala mientras advierte que no dejará a su hijo otro año como “el diablo”, pues el mal nunca perdona.

Así entre los fariseos “el diablo” cumple un papel importante, es la representación del mal y vencerlo es importante para los chapayecas.

Cuenta la leyenda que a algunos se les ha pegado la máscara, se quedan con eso en la mente y les gana”, relata, “otro, se mató en una moto y otros han alucinado que el diablo los sigue”.

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