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Hermosillo

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes

"Acampan" a un costado de las vías del tren, algunos buscan trabajo temporal en el Estado mientras que otros llegan a la capital a descasar. 

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Por Redacción/GH

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Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes(Julián Ortega)

Hermosillo, un alto en el camino de los migrantes | Julián Ortega

HERMOSILLO, Sonora.- Decenas de personas tienen su "campamento" por el bulevar Enrique Mazón López, justo a un costado de las vías del tren. Son los migrantes que llegan ya sea en busca de trabajo a Hermosillo o sólo toman esta ciudad como un alto en el camino rumbo a Estados Unidos.

Pablo López, de 27 años, menciona que su destino no está lejos, pero que batalla para tomar el tren pues toda la mañana la máquina entró y salió de la zona de estación sin definir su ruta.

"Tengo que estar alerta, subirme y bajarme cuantas veces sea necesario con tal de llegar al corte de tomate al Valle de Empalme, me urge tener dinero en mis pantalones", comentó, sin alejar su mirada del tren.

Debajo de la escasa sombra que brindan los mezquites de ese lugar descansan varias personas exhaustas por el viaje, cubiertas con cobijas sucias para mitigar el frío.

En este lugar descansan antes de retomar la travesía; si se quedan unos días aquí buscan algún trabajo temporal que les permita reunir el dinero suficiente para solventar sus gastos.

José Luis Espinoza y Martín Valenzuela, dos migrantes que viajarán a Tijuana para intentar pasar al "gabacho", pero mientras tanto piden dinero al que se acerca a platicar con ellos, se levantan como "rayo" cuando llega un vehículo a dejarles ropa, comida u ofrecerles trabajo.

Los guardias de la estación del ferrocarril mantienen "a raya" a los migrantes para que no ingresen al área de la estación, ya que se desesperan por ser los primeros en subirse al "caballo de hierro" y así hacerse de mejores lugares para viajar los más cómodo posible y no irse en las alturas sufriendo por las altas temperaturas que les provocan problemas respiratorios en muchas ocasiones.

Con 57 años de edad, originario del estado de Nayarit, Óscar Ortega carga con su mochila, más llena de recuerdos que de ropa para cambiarse porque tiene muy firme su meta: Llegar a Tijuana lo más pronto posible para ver a un hermano que lo espera para cruzar juntos hacia los Estados Unidos y trabajar en lo que sea con tal de mejorar su nivel de vida y mandar dinero a su familia.

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