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Hermosillo

Extranjeros en Sonora: Trae su sazón venezolano

El amor con el que los hermosillenses recibieron a Diana Quevedo y su familia jamás lo olvidará, asegura.

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Por Yamileth Hernández

Diana Quevedo, de nacionalidad Venezolana, está muy contenta de vivir en Sonora, le fascina la gastronomía y las oportunidades y libertades que tienen en esta ciudad.(Julián Ortega)

Diana Quevedo, de nacionalidad Venezolana, está muy contenta de vivir en Sonora, le fascina la gastronomía y las oportunidades y libertades que tienen en esta ciudad. | Julián Ortega

HERMOSILLO, Sonora.- El amor con el que recibieron a Diana Quevedo y a su familia es una de las cosas que jamás olvidará de los hermosillenses.

Hace nueve meses Diana llegó a Sonora junto a sus hijos provenientes de Venezuela, su país, de donde salieron por varios motivos, el principal porque a su esposo le ofrecieron un mejor trabajo.

Para ella, esta parte del País mexicano es bella, principalmente por su gente tan hospitalaria, por su variedad de cultura y gastronomía.

Y aunque no ha sido fácil adaptarse y dejar a toda su familia, Diana Quevedo está muy feliz de poder estar en un lugar donde la gente la ha tratado tan bien, ahora ella endulza el paladar de los hermosillenses con sus famosos roles de canela con sabor a Venezuela.

"Una señora de acá me invitó a su casa y yo le digo: Puedo llevar para hacer unos panes de jamón, y ella me dijo que sí, porque yo no tengo horno. Cuando vieron el pan de jamón me dicen que los hiciera para vender, pero les dije que yo no tenía horno ni las herramientas.

"Al día siguiente de eso, una de las señoras con un horno llega a mi casa y me dijo que me publicaría en Facebook para ofertar mis panes, ella subiendo los panes y la gente pidiéndome y con los panes de jamón me di a conocer, no con los roles de canela", contó.



Pero, cuando hizo los roles de canela y los comenzó a llevar a reuniones, a los comensales les encantó tanto que le pidieron se los vendiera, a lo que ella accedió.

"A mí me gusta mucho la cocina y hago de todos los postres, pero cuando probaron los roles de canela a la gente le encantó, les fascinó y ahora me piden por docena, para eventos, mini roles y es algo que me gusta mucho hacer", expresó.

El sabor de sus roles de canela es muy particular, ya que el glaseado dulce se derrite en la boca.

"Hago roles de canela glaseados y sin glaseado, también roles de canela con nuez, con arándanos, con avellana, chocorroles y de todos los postres, pero lo que más vendo son los roles de canela, lo cuales me tardo unas cuatro horas en hacerlos porque el proceso es largo", destacó.

Casualmente a la llegada de Diana y su familia a Hermosillo, llevó a sus hijos a un casting en el que participó.

"Yo mandé la información pero no recibí respuesta alguna y eso no me importó, pero resulta que al último día me escribió un muchacho que si estaba interesada aún, yo me fui para allá de inmediato pero cuando me vieron a mí me ofrecieron participar.

"Esa serie me marcó tanto porque el papel que hicimos mis hijos y yo fue de migrantes, y me imaginé a esos venezolanos cruzando a pié de una frontera a otra y me metí tanto en el papel, que dije; Dios mío yo estoy vencida", recalcó.


 

LUGARES

El nuevo Estadio Sonora fue la primera parte que Diana Quevedo y su familia conocieron en Hermosillo, por lo que se ha convertido en en uno de sus lugares favoritos.

"Lo que más nos gustó fue que nuestros hijos se visualizaran como jugadores de beisbol porque algo me gusta acá es que incentivan el deporte en los niños, algo que se acabó en Venezuela.

"Hay algo que se me hace agua la boca y son los frijoles que hacen, qué rico; y siempre le pregunto a la gente qué le colocan y me dicen que es agua, sal y manteca y no puede ser. Cuando mis amigas hacen frijoles me traen porque es algo que me ha encantado", contó.
 

LA FAMILIA

Dejar a su mamá, papá y hermanos, ha sido todo un proceso para ella, quien estaba acostumbrada a convivir con ellos a diario, pero las circunstancias la han traído a Hermosillo y hace un esfuerzo por estar bien por su esposo e hijos.

"Yo todavía los extraño, nunca me había separado de ellos, ya voy para un año que no los veo, pero luego empecé a conocer gente acá que me cobijó de una manera muy bien y me hicieron sentir como en casa.

"He tratado de involucrarme en muchas cosas de la actividad de los niños para distraerme.

"Me dio tanta depresión que lo que hacía era comer y tanto que comía engordé 15 kilos, pero todo es parte del proceso de adaptación, me imagino que eso lo padece todo el mundo cuando hay un cambió así de drástico", manifestó.

La gente buena se la ha topado Diana a montones, desde los que le han tendido una mano para salir adelante, como otras, que literal, han adoptado a toda la familia.

"Cuando ellos hacen reuniones familiares, cuando hacen encuentros vamos, en diciembre la pasamos con ellos; son una calidad de familia que ellos nos han cobijado y nos hacen sentir como en casa", expresó.

A pesar de todo lo que han pasado, ser una mujer emprendedora y que su esposo la apoye, es algo que motiva a Diana a seguir creciendo y creyendo en ella misma, pues ahora su meta es crear cursos de repostería para niños.

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