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Hermosillo

Disfruta vida campirana en el Ejido La Yesca

Se ubica en el kilómetro 10 de la Carretera 26 que va de Hermosillo a Bahía de Kino. 

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Por Gamaliel González

Don Fernando Félix Reyes disfruta de la vida campirana en el Ejido La Yesca, a 10 kilómetros de Hermosillo.

Don Fernando Félix Reyes disfruta de la vida campirana en el Ejido La Yesca, a 10 kilómetros de Hermosillo.

HERMOSILLO, Sonora.- El "kikirikí" de los gallos es el despertador del señor Fernando Félix Reyes, quien con tan sólo escucharlos sabe que es hora de ir a ordeñar las vacas y empezar su día en el ejido La Yesca.

Este sitio se ubica en el kilómetro 10 de la Carretera 26 de Hermosillo a Bahía de Kino, aunque está relativamente cerca de la ciudad el contacto con la naturaleza es la diferencia asegura don Fernando.

"Hay muchos terrenos campestres, agricultura, ganadería, hay varias cosas, es muy bonito y muy tranquilo hasta ahorita", contó.

A las 03:00 horas don Fernando empieza su labor con un rico café colado, se alista y comienza a ordeñar las vacas que tiene en un corral que está frente a su casa.

Son 150 litros de leche que extrae cada mañana para ser entregadas a una empresa distribuidora de lácteos.

"La leche la vendemos como tenemos más trabajo aquí, es muy difícil, nos quita mucho tiempo procesarla nosotros mismos, aunque sí es conveniente, pero pues tendríamos que pagarle a otra persona para que nos haga el trabajo", indicó.

Después de haber ordeñado don Fernando revisa las jaulas para recoger los huevos que las gallinas recién acaban de poner y guisar un rico desayuno acompañado de un vaso de leche fresca.

En su corral se pueden ver guajolotes, gallinas, vacas, caballos, borregos, puercos que son utilizados para salir adelante.

UNA VIDA TRANQUILA

Asegura que la vida en el campo es más tranquila que la ciudad porque tiene más contacto con la naturaleza al comer quelites, nopales y algunas frutas de temporada como naranjas, sandías y melones que él mismo cosecha.

Hasta el momento, dijo, que La Yesca es un rancho cercano a la ciudad donde la inseguridad no ha permeado porque puede dejar carros y motos en el patio de su casa sin que se las roben y espera que así continúe.

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