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El Imparcial / Hermosillo / Día de Muertos

Desde hace cuatro generaciones conserva familia Sagasta-González tradición de visitar a difuntos en Panteón Yáñez

Es común que la familia realice la limpieza del área donde descansan sus miembros uno o dos días antes del 2 de noviembre.

HERMOSILLO.- Entre risas y alegría, la familia Sagasta-González recuerda las enseñanzas de su jerarca Adolfo, cuyos restos permanecen en el ala Oriente del Panteón Yáñez.

Lourdes Sagasta González, hija de la pareja, de 60 años de edad, comentó que la visita por el Día de Muertos se trata de una tradición familiar heredada por su padre y por ello más de 20 personas divididas entre cuatro familias las que llegan al panteón a rendir sus respetos, recordar y celebrar a los que ya no están.

Aquí es tradición que nos juntemos todos, primero limpiamos, comemos y luego rezamos", detalló, "aquí están mi padre Adolfo, mis abuelos Alejandro y Ángela; nuestros tíos Esther y Ramón y también un sobriito que tiene uno o dos meses aquí".

Francisco, relató Lourdes, murió en 1990, sin embargo sus enseñanzas y ejemplo de vida hacen eco en las nuevas generaciones de la familia

Él fue jornalero toda su vida, él siempre nos educó con el silencio, era de esos hombres muy callados", recordó, "lo que era mi padre y mi abuelo eran personas muy calladas y muy trabajadoras; mi 'nino' también, con eso nos educaron".

Esther, hermana de su padre, también es objetivo de alta estima por parte de la familia, pues siempre la consideraron como una segunda madre, mientras que los restos de Ángela, madre del clan quien falleció meses atrás, descansan en un templo, por lo que la familia realizará una misa en su honor.

Debido al respeto que Francisco tenia hacia el Dia de Muertos, es común que la familia realice la limpieza del área donde descansan sus miembros uno o dos días antes del 2 de noviembre.

Desde chiquitos nos traían, ahora mi hermana trae a sus hijos también, mi papá nos traia a ver a nuestros abuelos, era muy importante para él", señaló, "y ahora vienen hasta los yernos y los nietos, terminamos haciendo fiesta aquí porque ellos les hubiera dado mucho gusto el vernos felices".

Con una ronda de burros "paseados" de frijoles, chilorio y carne con papa, tres generaciones de la familia Sagasta-González acuden al emblemático panteón desde las colonias Mariachi, Revolución y 5 de Mayo.

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