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Hermosillo

Cenar "gordo" sí que se nota

No se trata de satanizar las delicias de la gastronomía sonorense, el secreto está en incorporar las verduras.

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Por Sara Bojórquez

No se trata de satanizar las delicias de la gastronomía sonorense, el secreto está en incorporar las verduras.(Banco Digital)

No se trata de satanizar las delicias de la gastronomía sonorense, el secreto está en incorporar las verduras. | Banco Digital

HERMOSILLO, Sonora.- En “una sola sentada” un hermosillense puede llegar a consumir las 2 mil calorías que su cuerpo requiere en un día, pues las cenas “gordas” son, literal, el pan de cada día.

Los platillos favoritos para cenar son: Tacos de carne asada, burros percherones, hot dogs, sushi y boneless.

¿Y entonces qué hacer? El nutriólogo Édgar Curiel afirma que no es necesario satanizar este tipo de alimentos, tampoco se requiere estar a "lechuga y pechuga" un mes para poder disfrutarlos, todo se resume en una frase: Aprender a comer.

Normalmente, y lamentablemente, alimentos de comida rápida es común tenerlos en este tipo de ambientes urbanos que a final de cuentas reducen o buscan reducir el tiempo de preparación de los alimentos y aumentan el consumo de calorías que obtenemos de ese alimento".

"Principalmente se caracterizan por ser altos en grasa, de bajo aporte en fibras, principalmente porque contienen poca verdura y son alimentos que sobrepasan en cantidades de calorías lo que el cuerpo necesitaría", advirtió.

Y es que una persona en edad adulta, a partir de los 18 años, que es sana con una actividad normal, que no es sedentaria pero tampoco muy activa necesita entre mil 800 a 2 mil calorías al día, explicó.

El detalle está en que cenas como estas rondan entre las 700 a más de mil calorías.

"Estamos consumiendo alimentos que sobrepasan la mitad de las calorías necesarias en todo el día", indicó, "hay personas que pueden llegar a consumir hasta más de 2 mil calorías en una sola sentada".

NO SON PARA EL DIARIO

Estos son alimentos no son de todos los días y mucho menos son premio “por algo”. 

"Tendríamos que dejarlos para momentos que ‘valga la pena’, no definir una frecuencia de antemano (como comerlos una vez al mes) porque entonces sí estamos hablando de un mal hábito, es simplemente definirlo en un evento especial para mí, algo que nos distinga a un día normal y estar conscientes: Nunca van a formar parte de una dieta saludable", afirmó.

80% TIENE MALOS HÁBITOS

De cada 10 pacientes que llegan a la consulta de Édgar Curiel son ocho los que acuden con malos hábitos.

"Corresponde incluso a esa falta de desayunar, de no comer alimentos entre comidas que ayuden a mantener un ritmo en el metabolismo", expuso, "llegan ansiosos incluso creyendo que se merecen una alimentación de esa forma y es un error, uno no se merece enfermedad".

Los principales argumentos con los que explican estos hábitos son: "Porque me lo merezco", "vengo muy cansado", "mis hijos estuvieron están necesitados de salir y la única forma que tengo para llevarlos a pasear es llevarlos a cenar y es el premio", el problema es que también forman un mal hábito en los más pequeños del hogar, alertó.

Pero hay que ser realistas. Todos estos platillos ahí van a seguir, la clave está en aprender a comerlos y que no se conviertan en el pan de todos los días.

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