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Empresarios reconocen legado de Enrique Robinson Bours Almada

El reconocido empresario sonorense falleció el jueves en Cajeme.

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Por Susana Arana y Mayra Echeverría

Empresarios reconocen legado de Enrique Robinson Bours Almada

Empresarios reconocen legado de Enrique Robinson Bours Almada

Ciudad Obregón, Sonora.- Como un hombre de trabajo, disciplina, altruista por naturaleza y un pionero de gran importancia para el crecimiento del sector industrial y comercial de Cajeme, recordarán a don Enrique Robinson Bours Almada, empresario de la región.

Jesús Nares Félix, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Cajeme, expresó que don Enrique fue un empresario ejemplar, con ideas firmes y contundentes, siempre innovador y con una gran disciplina para lograr sus objetivos.

“La empresa que él fundó deja un legado muy fuerte en la región, el País y el continente, fue una persona altruista con un legado familiar muy marcado, es de gran orgullo saber que un cajemense alcanzó esos niveles”, comentó.

María Luz Castillo, dirigente de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) en Cajeme, manifestó que don Enrique vivirá eternamente en la memoria de los miles de cajemenses que empleó, y apoyó a lo largo de su vida.

“Tenía el don de ayudar, era altruista por naturaleza, muy trabajador y visionario, transmitió a su familia, a sus hijos, estos valores porque ellos son el reflejo de sus padres y su presencia se va a quedar por siempre en el Municipio”, subrayó.

Julio Cesar Pablos Ruiz, presidente de la Canacintra, añadió que Robinson Bours fue un baluarte para el desarrollo de las empresas, particularmente Bachoco, empresa que alcanzó niveles internacionales.

“Sé que fue una persona con una agilidad y fluidez para los negocios, en ese sentido una persona muy recta, hijos altruistas, que también han dejado mucho a la localidad”, concluyó.

Lo despide familia

Con una misa que se transmitió en redes sociales a través de la página de la Fundación Tichi Muñoz, que fundó en honor a su difunta esposa, se dio el último adiós a don Enrique Robinson Bours Almada, reconocido empresario sonorense.

Fueron sus hijos y nietos quienes recordaron que sus raíces son de Álamos por parte de sus padres, aunque él nació en Navojoa y después radicó en Obregón, donde pasó la mayor parte de su vida.

“Fue testigo de la labor empresarial y filantrópica de su padre, quien fuera su ejemplo a seguir; estudió su secundaria y preparatoria en Estados Unidos y después se las ingenió para que su padre lo dejara continuar en el mismo País una carrera profesional, cuando sólo lo hacían el hijo del médico y del notario”, comentó su nieto Guillermo Pineda Bours.

El abuelo y padre de familia que fue despedido en Cócorit, regresó apresurado a Cajeme, platicó, para casarse con su novia Beatriz, de quien estuvo siempre plenamente enamorado.

“En menos de una década tuvieron a sus siete hijos, el mayor que vivió sólo breves momentos y después Enrique, Beatriz Marina, Rossana, Anabela, Jesús Rodolfo y Mónica, vivieron momentos felices hasta la muerte de Beatriz, cuando ambos tenían apenas 43 años”, indicó.

Esta familia creció con los matrimonios de los hijos, ahora son 19 nietos, y 24 bisnietos, destacó, quienes recuerdan las palabras que una vez les explicó, las cuales hablan sobre que el amor no es finito.

Nos dijo que el amor no era algo finito que se tiene que racionar, sino algo que crece con cada nuevo ser querido, así pasó cuando a sus 58 años se casó con Guadalupe, y así su amor creció para abarcar a ella y a sus hijos Álvaro y Jorge y las familias que formaron”, añadió.

Apoyo a la sociedad

Don Enrique fue un hombre de muchos amigos y respaldo a la población, pues creó organizaciones para el apoyo social, y fue una fuente inagotable de afecto.

“Como padre nos deja muchísimas enseñanzas y fortalezas, quería ser una roca para nosotros y lo fue hasta el último momento, tenía un gran sentido del humor, nunca lo vi alterarse, siempre sabíamos qué esperar de él, nos dio un gran ejemplo de actitud, hacía lo correcto”, comentó su hija Mónica Robinson Bours Muñoz.

Durante la celebración de la misa se recordó además a sus padres, y hermanos y se habló sobre sus pasatiempos como la lectura.

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