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Ciudad Obregón

Don Andrés Reyes, de 80 años, quiere saber de sus hijos antes de morir

Hace más de dos años que no sabe de ninguno de sus siete descendientes y tiene la esperanza de que le ayuden a encontrarlos

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Por Angélica Uriarte

Don Andrés espera poder encontrar a sus hijos.(Especial)

Don Andrés espera poder encontrar a sus hijos. | Especial

CIUDAD OBREGÓN.- Don Andrés Reyes Lanffart tiene casi 80 años de edad, va por las calles de Ciudad Obregón pidiendo ayuda para sobrevivir, pero tiene un propósito más importante: Volver a ver a sus siete hijos, antes de morir.

Deseo encontrar a mis hijos, pa’ cuando menos el día que yo muera se den cuenta y sepan, con eso me conformo de perdida”, expresa el hombre que no puede evitar que su voz se quiebre por la tristeza.

Siente temor del coronavirus, pero no tiene alternativa, con el dinero que le da la gente compra comida y medicamentos para el dolor, pues hace cinco meses, trabajando de albañil, resbaló de un techo y se lastimó la espalda.

“Subí tres cubetas de impermeabilizante y dos se me derramaron por los pies, por eso me caí hasta la calle y metí los brazos hacia atrás, me llevaron al Hospital General de Navojoa y ya no pude trabajar”, lamenta.

Casi todos los días viaja en autobús desde Etchojoa a Ciudad Obregón y se siente afortunado de poder caminar y hace compromiso de ayudar en lo que se pueda, con tal de recibir algo a cambio.

Vive solo en una casa prestada, en la invasión que está frente al panteón de Etchojoa y revela que hace más de quince años enviudó en Hermosillo y decidió regresar a Etchojoa, para vivir con su madre, pero ella también murió y se quedó sin casa.


SUS DESCENDIENTES
Don Andrés cuenta que en ese municipio del Mayo nacieron sus hijos, entre ellos: José María, Rafael, Antonio, Virginia, Guadalupe y Miguel.

“Hice reportes en las policías de Etchojoa, Álamos y Navojoa, para que me ayuden a encontrar a mis hijos, pero nadie me sabe dar razón de ellos, el más grande debe tener 48 años y todos son de apellido Reyes Verdugo”, refiere don Andrés, quien tiene la esperanza de que alguno esté en Estados Unidos.

Guarda en su memoria que nació un 10 de noviembre de 1942, en Choix, Sinaloa, de donde lo trajeron a Etchojoa cuando tenía ocho años y allí nacieron sus hijos.

La única familia que tiene don Andrés son hermanos y viven en Navojoa, pero ellos también viven en la pobreza y difícilmente podrían darle la mano, porque también están enfermos.

En el bolsillo de su pantalón, lleva un teléfono celular, cuyo número es 6421343528, en el que siempre espera recibir noticias de sus hijos.

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