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El Imparcial / Nogales / Vacaciones

Vacacionistas ocasionan daños a ganaderos: AGL de Nogales

Es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto y hagan recorridos de vigilancia, indican ganaderos.

NOGALES, Sonora.- Una serie de daños que a la postre les provocan desazón, por posibles incendios forestales y afectaciones económicas, entre otras situaciones de riesgo, son las que ocasionan a ganaderos de la región, los vacacionistas que acuden a las afueras de la ciudad e ingresan a sus propiedades para “sombrear” o hacer carnes asadas, declaró Jesús García Hurtado.

El presidente de la Asociación Ganadera Local (AGL) de Nogales recalcó que son muchas personas, incluso familias enteras, que se van de “camping” a los ranchos ganaderos y cortan o derriban los cercos (los acaman y/o aflojan las clavijas para poder introducir sus vehículos).

Por tal motivo, subrayó, es necesario que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto y hagan recorridos de vigilancia para que adviertan a esas personas porque al quedar esos espacios abiertos se les escapa su ganado y tienen que andar buscándolo.

No son pocas las veces que esos animales sueltos se ven inmiscuidos en accidentes al ser atropellados cuando se desorientan y suben la cinta asfáltica. Hasta en eso tenemos que pagar los platos rotos.

“Nuestros animalitos traen identificación y luego nos caen las autoridades para que nos responsabilicemos. Perdemos el poco ganado que nos queda por la sequía y todavía hay que pagar por algo que nosotros no provocamos”, refirió.

SE ACENTÚA EN SEMANA SANTA

García Hurtado expuso que, aunque esta situación se da a todo lo largo del año, durante las vacaciones de Semana Santa se acentúa el problema porque ya hace más calor y los paseantes acuden mucho a los balnearios que se encuentran cerca de los ranchos, mayormente para el área de Mascareñas.

“Y cuando estos paseos están saturados, porque además les cobran, la gente busca cualquier sombra (árbol) que se encuentre pegado a los cercos de los ranchos, junto a la carretera y se les hace fácil entrar y cuando se retiran no dejan las cosas como estaban.

Ya que se van, el ganado comienza a husmear y si no nos damos cuenta a tiempo, se salen…ahhhh y eso no es todo porque se comen bolsas de plástico, platos y vasos desechables de foam (hule espuma) con residuos de comida y hasta refrescos y pañales que dejan tirados”, describió.

Se han muerto varias reses por esta situación de lo cual se percatan cuando las revisan y observan que en sus intestinos hay “cochinadas” que se comieron y no pudieron desecharlas porque se les quedaron “pegadas” y los ganaderos no se dieron cuenta a tiempo para tratar de curarlas, denotó.

Con cierto dejo de reproche, ahondó que, los “visitantes” hacen fogatas y cuando se retiran no checan que las mismas queden totalmente apagadas y con cualquier airecito se reaviva el fuego.

“Además, dejan botellas quebradas que, con el solazo y lo seco que está el pasto o zacate viejo, los vidrios pueden iniciar un incendio y eso también ha causado contratiempos y muchos gastos extras. Todavía hay algunos que se ponen bravos si les decimos que cuiden el área, por eso pedimos vigilancia”, ahondó el líder ganadero local.

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