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Nogales: Traslada Cruz Roja a migrante que cayó de muro fronterizo por buscar “sueño americano”

Durante la tercera semana de noviembre, Miguel al intentar brincar el muro fronterizo por Agua Prieta, ya que estaba de aquel lado, la cuerda de la que se sostenía colapsó y cayó desde lo más alto. 

NOGALES.- Por fin la suerte parece sonreírle –relativamente-, a Miguel Bello Vázquez, de 23 años de edad, migrante guerrerense que ha vivido un suplicio desde que se fracturó la espina dorsal y sus dos piernas al caer de lo alto del muro fronterizo, cuando buscaba el “sueño americano”.

Después de varias semanas en que fue dado de alta del Hospital IMSS Bienestar, y que no tenía donde quedarse (inmovilizado), fue asistido en dos diferentes albergues en esta ciudad; el pasado viernes pudo viajar, vía aérea, de Hermosillo a la Ciudad de México, donde lo esperaban familiares quienes lo recibieron emotivamente, en su silla de ruedas.

Al respecto, Guadalupe González Bucio, coordinadora de Socorros en la Cruz Roja, delegación Nogales, narró que el traslado se hizo en una ambulancia de la institución hasta el aeropuerto hermosillense.

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Dijo que, debido a la condición de salud de Miguel, quien afortunadamente ya empezó a mover sus extremidades inferiores -después de estar inmovilizado y angustiado algunas semanas-, el transbordo se realizó con mucho cuidado y anticipación para que pudiera llegar a tiempo.

Fue un verdadero calvario

Pobre muchacho pasó un verdadero calvario, primero su accidente al caerse del muro en Agua Prieta, luego las operaciones que le hicieron en Tucson cuando los ‘migras’ lo rescataron y lo llevaron a un hospital de allá.

Después lo deportaron y en el hospital de aquí ya no podía estar más tiempo y tampoco tenía ningún familiar quien se hiciera responsable de él hasta que a las dos semanas llegó un tío a acompañarlo, dormía con él en el hospital, en el piso. No tenía dinero para llevárselo.

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Fue entonces que con apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la CRM, tras varios días de gestiones pudieron conseguir los dos pasajes de avión para que pudieran regresar a su tierra ya que vía terrestre no era factible por la salud de Miguel.

Agradece apoyo

Cuando lo subimos a la ambulancia, de Nogales a Hermosillo se despidió de nosotros muy emocionado y con lágrimas en los ojos, por el agradecimiento y seguimiento que le dimos a su problema, tanto a la Cruz Roja, como a los directores de los albergues y El Imparcial, me dijo. 

Ya hasta lo vi sonreír por primera vez. Ansiaba regresar a con su familia. Ahora estará con ellos en Año Nuevo ya que en Navidad no pudo viajar.

Asimismo, Miguel Bello (vía telefónica) comentó, ayer por la mañana, que se sentía mucho mejor, incluso anímicamente, ya que unos familiares que tiene en Morelos fueron a recibirlo al aeropuerto de la Ciudad de México.

Asentó que se enteraron a través de los medios (El Imparcial) de su situación y por mientras le ofrecieron su apoyo para que se quede con ellos durante las ocho semanas que durará un tratamiento de rehabilitación porque confía plenamente en Dios, en que volverá a caminar, después de todo lo acontecido.

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Antecedente

Durante la tercera semana de noviembre, Miguel al intentar brincar el muro fronterizo por Agua Prieta, ya que estaba de aquel lado, la cuerda de la que se sostenía colapsó y cayó desde lo más alto.

Duró varias horas tirado a la intemperie, con mucho dolor, inmovilizado y sin agua hasta que pudo comunicarse al 911 y fue transferida una llamada para ser auxiliado por agentes de la Patrulla Fronteriza quienes llamaron a una ambulancia y lo trasladaron hasta un hospital en Tucson, Arizona, debido a la gravedad de las lesiones.

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Tenía fracturada la espina dorsal y las dos piernas. Le hicieron cirugía en la columna, en la pierna izquierda y otra más en el pie derecho. Lo tuvieron una semana en ese hospital y luego deportaron a Nogales tras indicarle que ya lo habían atendido con lo indispensable. Luego siguió su “viacrucis” en esta frontera, por alrededor de un mes donde la congoja de ser sacado del hospital IMSS Bienestar, inmovilizado, solo, con mucho dolor, asustado, lejos de su tierra, sin dinero y el constante temor de no poder a volver a caminar lo atormentaban a cada rato, expresó Miguel en su momento.

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