Silvia Burgos dejó a dos hijos estudiando en Hermosillo y planeaba llevarlos a Ensenada una vez que se estableciera, pero murió junto a su hermana y tres niños cuando las lluvias asociadas a Rachel desbordaron el arroyo El Pípila y la corriente arrasó su casa
Sus familiares relatan cómo Silvia dejó provisionalmente a dos hijos con sus abuelos en Hermosillo mientras buscaba establecerse en Ensenada para reunir a su familia.

HERMOSILLO, Sonora.- Silvia Lucero Burgos Terán tenía el plan de reunir a su familia en Ensenada. Hace cuatro meses se mudó con su esposo y Aarón, su hijo de cuatro años, mientras sus otros dos hijos permanecieron con sus abuelos en Hermosillo para continuar sus estudios. La pareja buscaba establecerse antes de llevarlos con ellos.
La mujer de 30 años falleció junto con Aarón, su hermana Érika Ivonne y sus sobrinos Gael y Regina cuando la corriente del arroyo El Pípila arrasó la vivienda donde se encontraban durante las lluvias asociadas a Rachel. Sus familiares recuerdan que la búsqueda de mejores oportunidades para sus hijos fue lo que llevó a ambas hermanas a salir de la capital sonorense.

SILVIA PLANEABA LLEVAR A SUS HIJOS A ENSENADA
Jocelyn, quien estudia la preparatoria, y Santiago, de nueve años, quedaron provisionalmente al cuidado de sus abuelos cuando Silvia y su esposo, Luis Vega, se trasladaron a Baja California.
Los hijos continuaban con sus estudios y la pareja quería establecerse antes de llevarlos a Ensenada, explicaron los familiares.
Silvia había seguido los pasos de su hermana Érika, quien vivía en ese municipio desde hacía cuatro años. Ambas se mudaron en busca de oportunidades laborales para sus familias.
Omar Burgos recordó a Silvia, la menor de cinco hermanos, como una mujer que afrontaba las dificultades y buscaba atender las necesidades de sus hijos.
Siempre fue bien arrebatada, ella nunca tuvo miedo a nada. Igual la otra también nunca tuvo miedo a nada y pues por eso es que se arriesgaron a decir, ‘vamos a buscar algo mejor’ y pues por eso se fueron ellas”, declaró.
SUS HIJOS ERAN LA PRIORIDAD, RECUERDA SU HERMANO
La crianza y los estudios de sus tres hijos representaban una responsabilidad que Silvia y su esposo nunca eludieron, aseguró Omar.
Su hermano señaló que ella buscaba opciones para avanzar, incluso cuando las condiciones económicas dificultaban sus planes.
Ella era una chispa. Siempre buscando lo mejor para sus hijos, como todo padre, pero pues a veces hay circunstancias donde la carencia a lo mejor no te deja avanzar tanto y ella a pesar de eso siempre buscó lo mejor”, dijo.
Al momento de la mudanza, Aarón acompañó a sus padres, mientras Jocelyn y Santiago permanecieron en Hermosillo a la espera de reunirse con ellos.
ÉRIKA MANTUVO SUS VÍNCULOS CON HERMOSILLO
Érika Ivonne, de 35 años, también había organizado su mudanza por etapas. Su esposo viajó primero a Ensenada por una oportunidad de empleo relacionada con el cuidado de animales y, una vez establecido, ella se reunió con él junto con Gael y Regina.
Su hijo Jordán, de 18 años, permaneció con sus abuelos en la colonia Piedra Bola, en Hermosillo.
Aunque Érika vivía en Baja California, buscaba regresar a la capital sonorense al menos tres veces al año para visitar a su mamá y convivir con sus seres queridos.
Su hermana Cristina Burgos recordó que la familia colaboraba con los gastos para hacer posibles esos viajes.
Ella buscaba cómo juntar para venir, nos ayudábamos con los gastos para que viniera. Porque ella, sí quería venir. Le gustaba mucho venir, aunque hacía mucho calor aquí decía”, comentó.
LA FAMILIA RECUERDA CÓMO ÉRIKA ESTABA AL PENDIENTE DE LOS DEMÁS
Cristina contó que Érika mantuvo la cercanía con sus familiares pese a la distancia entre Hermosillo y Ensenada.
La recordó como una hermana que procuraba estar presente y al pendiente de quienes la rodeaban.
Es una mujer que no porque sea mi hermana, pero muy buena persona, muy querida por mucha gente, la verdad. Mucha gente está triste, desconsolada porque siempre estaba ella para toda la gente, siempre fue muy buena hermana”, expresó.
Las visitas a Hermosillo eran parte de esa relación que Érika conservó durante los cuatro años que vivió fuera de Sonora.
PREPARAN EL TRASLADO A HERMOSILLO
El sábado 10 de octubre, la corriente del arroyo El Pípila, en Maneadero, arrasó la vivienda donde se encontraban las hermanas. Fallecieron Érika, Silvia, Gael, de 14 años; Regina, de 13, y Aarón, de cuatro. Tras lo ocurrido, sus familiares solicitaron apoyo para los trámites y gastos de traslado y sepultura.
María Cristina Terán y Eleuterio Burgos, padres de las hermanas, se encontraban en Ensenada realizando las gestiones para regresar a sus hijas y nietos a Hermosillo.
El Gobierno de Sonora anunció apoyo para los traslados y funerales, en coordinación con Baja California. Los familiares agradecieron a quienes participaron en la búsqueda y a las personas que se comunicaron para expresar sus condolencias.

PARA AYUDAR A LA FAMILIA
Quienes deseen apoyar a la familia con los gastos pueden realizar un depósito a la siguiente cuenta:
- Mercado Pago: 5428-7806-7035-5411
- A nombre de: Omar Terán
PERSONAS FALLECIDAS
- Érika Ivonne Burgos Terán, de 35 años, y sus hijos Gael, de 14 años, y Regina, de 13 años.
- Silvia Lucero Burgos Terán, de 30 años, y su hijo Aarón, de cuatro años.
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