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El Imparcial / Hermosillo /

Orienta sobre el impacto de pantallas y redes sociales

La psicóloga Olga González aborda el impacto positivo y negativo de la tecnología en la vida diaria.

HERMOSILLO, SONORA.- Aunque las redes sociales y dispositivos electrónicos son herramientas para facilitar el trabajo e interacción con los demás, el no tener el control del tiempo y el contenido que consumimos puede derivarse de un impacto en las emociones.

La sicóloga Olga González, creadora del libro Detox digital, ofreció una charla como parte de la primera jornada de autoestima “Corporalmente” que organiza la fundación Peña de Salazar titulada “El impacto de las pantallas y las redes sociales en nuestras emociones”.

Esta conferencia se ofreció ayer como parte de las Jornadas para la Autoestima: Corporalmente, que hoy será inaugurado por la presidenta de la Fundación Peña de Salazar A.C., María Eugenia Salazar Escalante.

En su mensaje de bienvenida, María Eugenia Salazar Escalante destacó la importancia de la salud mental y cómo a través de estas conferencias y talleres organizados por la fundación se busca dar educación actualizada para la prevención y abordaje adecuado de los trastornos conductuales.

Frente a un auditorio con madres y padres de familia, adolescentes, maestros, sicólogos, nutricionistas y otros especialistas, la sicóloga abordó el impacto, tanto positivo y negativo, que tienen en nuestra vida diaria el uso de dispositivos.

Amamos la tecnología, nos conecta, nos facilita porque todo lo tenemos en un solo dispositivo, pero todo esto viene con un precio, cada una de las cosas positivas se vatornando oscuro si no tienes el control de tres aspectos: El tiempo que pasas en la pantalla, el tipo de contenido que consumes y el estado de ánimo en el que entras y sales de los dispositivos”, dijo.

Luego de conocer de primera mano, hace cerca de doce años, el impacto de las redes sociales al publicar un artículo en su Facebook que se volvió viral, Olga González comenzó a desarrollar una dependencia al uso de las redes y llegó un momento en el que afirma “tocó fondo”. Al darse cuenta de que esta relación con los dispositivos ya no era sana, buscó ayuda con diversos colegas profesionales, pero se dio cuenta que no había mucha investigación al respecto y muchos le recomendaban una desconexión total de los dispositivos electrónicos. Hizo un análisis y notó que la ponían irritable y perdía la capacidad para concentrarse.

“Si tenemos un apego con algo que nos distrae, algo placentero, es porque algo en tu vida esta faltando”, explicó.

Después de prueba y error por más de un año y medio, desarrolló un método de 21 días para hacer un detox digital, donde implementó herramientas como una caja de seguridad que utiliza el método pomodoro o gestión del tiempo, así como una pulsera de cuatro colores que permite hacer visibles las metas quere.

Hay estudios, mencionó, que señalan que los adultos miran una media de 150 veces el celular al día, el 48% ve el celular antes de dormir y esto interfiere con el tiempo de sueño. Además se estima que los adultos pierden 20 horas al mes de actividad física, por el uso de pantallas y esta cifra incrementa en los niños de 9 a 12 años a 48 horas al mes.

El uso excesivo y desorganizado de los dispositivos puede traer como consecuencia ansiedad, depresión, estrés e incluso trastornos de laconducta alimentaria.

Para comenzar con este detox digital, recomendó implementar en los hogares zonas santuario donde el celular u otros dispositivos no se utilicen, definir horarios y comenzar a establecer tiempos de desconexión.