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El Imparcial / Hermosillo / Historias de vida

Mujeres rompiendo barreras: Blanca Irene, la primera dama que dominó el volante de un camión en Hermosillo

Pese al estigma de que la mujer es mala conductora, Blanca Irene no abandonó su sueño.

HERMOSILLO, Sonora.- Cuando los camiones de transporte suburbano comenzaban a aparecer en la ciudad y comunidades aledañas, una joven inquieta decidió hacer lo que pocas mujeres se animaban, manejar un autobús.

Blanca Irene González Pérez fue la primera mujer al volante de un camión de pasajeros suburbano, desde niña mostró interés por los autos y los camiones, pues su papá, Jesús González, fue quien comenzó con esta línea de autobuses suburbanos.

Con el estigma de que las mujeres no eran buenas conductoras, la entonces joven de 16 años comenzó en este oficio que su papá le enseñó desde pequeña.

La ruta de camiones recorría comunidades aledañas, incluida Mesa del Seri, El Tazajal, La Victoria y otras, en los años setenta.

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CAUSABA SORPRESA

Blanca aprendió a manejar con los vehículos de su papá y cuando se montó al camión suburbano supo que eso le gustaba, llevar pasajeros, conducir, saber de mecánica, y hablar con la gente, que sorprendida de ver una mujer al volante, le sacaba plática.

Había gente que se sorprendía de verme, siempre decían que las mujeres no sabían manejar, que era cosa de hombres, pero a mí siempre me gustó, y mi papá sí aceptó enseñarme a manejar”, recordó.

Poco a poco los pasajeros empezaron a reconocer su habilidad al volante, sin dejar de lado su feminidad. “Siempre andaba muy guapa”, agregó, y es lo que a muchos llamaba la atención.

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ABRE PASO

Después de algunas décadas las mujeres choferes de camiones de pasajeros o urbanos son pocas, pero para Blanca, abrir paso y ser la primera mujer en este oficio, ha sido un impulso para demostrar que las mujeres pueden realizar cualquier cosa u oficio que se propongan.

Actualmente Blanca vive en California, tiene 70 años, y aunque ya no conduce camiones, su amor por los autos continúa y cada que tiene la oportunidad de conducir lo hace con el mismo entusiasmo que en su juventud.

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