Indigente saxofonista alegra calles fronterizas
Héctor Manuel Lozano Contreras es un indigente que vaga por las calles de Nogales y desde hace quince días volvió a hacer lo que más le gusta: Tocar el saxofón.
Platicar con él es sencillo, agradable, aunque por momentos su mente viaja a otra parte al decir que es curandero y ha hecho trasplantes de corazón, cura embolias y que es indigente por culpa de Obama.
“Tengo toda la vida tocando desde que tenía unos 10 años, lo último que toqué fue una noche para los Apson”, recordó.
Tenía más de quince años sin tentar un saxofón, pero hasta hace unos días una pareja estadounidense le regaló uno.
Vive en el porche de una vivienda ubicada en la calle Ingenieros, casi esquina con la calle Vázquez.
Nacido en Nogales, vecino de la colonia Buenos Aires, ha pasado muchos años de su vida en la indigencia.
“Aquí me tiene Obama”, expresó al preguntarle sobre su indigencia.
Y porque se le preguntó…” Pues ya vez la onda, lo que había detrás del mar”, respondió.
“Mire toda la gente desahuciada, qué cáncer, el penúltimo fue la Cotty y la embolia cerebral, les hice milagros de aquí a las personas, a una de ellas le hice un trasplante de corazón”, continuó.
Mientras las ideas fuera de la realidad le asaltan, Héctor toca una melodía con el saxofón, cuyas notas se escuchan por las calles de esta ciudad fronteriza.
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