Cerro de la Campana
La mandataria incluyó nuevos “vivas” en reconocimiento a las mujeres que han destacado en la historia de México.

En el momento histórico que vive el País y en medio de las Fiestas Patrias por el 216 aniversario de la Independencia de México, que hoy se conmemora, ha resonado el mensaje de soberanía nacional que ha impulsado la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde Palacio Nacional, la mandataria dio anoche el tradicional Grito de Independencia frente a un Zócalo lleno de quienes acudieron a los festejos con música, color y luces bajo un estricto operativo de seguridad.
La mandataria incluyó nuevos “vivas” en reconocimiento a las mujeres que han destacado en la historia de México.
En esta ciudad, el gobernador Alfonso Durazo también encabezó la ceremonia del Grito desde el balcón del Palacio de Gobierno en este quinto año de su administración rodeado de su familia y funcionarios estatales.
Con los festejos patrios, Morena hace hoy una pausa en la jornada de anuncios de sus coordinadores estatales de la Transformación y la Soberanía Nacional con un avance de diez estados.
Los tres ganadores de las encuestas que se sumaron ayer son: Eugenio Segura Vázquez, de Quintana Roo; Verónica Díaz Robles, de Zacatecas; y Julieta Ramírez Padilla, de Baja California, por lo que están resueltos los estados de Aguascalientes, Campeche, Colima, Sinaloa, Querétaro, Michoacán y Guerrero.
Por cierto, ayer la presidenta nacional de Morena tuvo que calmar los ánimos de morenistas zacatecanos que cuando se hizo el anuncio de Verónica Díaz como coordinadora estatal, gritaron “¡fraude!”, por lo que les dijo que el resultado se basa en las encuestas y que “no va haber cochupo” y que en breve se dará a conocer el calendario oficial para los anuncios de las entidades restantes.
Además, advirtió que no habrá negociación por fuera de la militancia para definir a los siguientes aspirantes que encabezarán las coordinaciones que faltan.
Ante las expresiones de desacuerdo de la militancia de Zacatecas, el coordinador de los diputados federales, Ricardo Monreal, también les recordó a los morenistas que todos firmaron respetar la encuesta y que la lealtad a Morena también implica respetar los resultados.
Frente a las próximas designaciones, Morena les está reforzando el mensaje a todos los participantes en este proceso interno.
Los feminicidios en México han sido una tragedia que no acaban e indignan. De nuevo atraen la atención internacional con el caso de la joven española Claudia Tacoronte, una de las cuatro estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), que han sido asesinadas en los últimos siete meses.
Morelos es el “foco rojo” nacional porque los datos que reportan es que en esa entidad matan cada cuatro día a una mujer y sólo de esa institución han asesinado a Kimberly, Karol, Michelle y más recientemente a Claudia.
Hay una presión ciudadana y de autoridades de España para esclarecer el feminicidio de Claudia, de 21 años, por un presunto robo que la Fiscalía de Morelos tendrá que responder y castigar para que este caso no quede impune.
Hay terror entre estudiantes de la UAEM por lo que ha sucedido y se han unido para marchar en Cuernavaca y exigir justicia mientras que España ha cancelado los intercambios con Morelos y tienen sujeto a revisión los programas universitarios y la familia de la joven asesinada ha reclamado a la universidad española que no les hubieran advertido de la violencia en Morelos.
Las muertes violentas de las mujeres siguen siendo uno de los asuntos más sensibles en el País, donde las autoridades de todos los niveles de Gobierno tienen una enorme responsabilidad para frenar estos crímenes.
El Senado autorizó ayer, por unanimidad, que 139 soldados de la 101 División Aerotransportada del Ejército de Estados Unidos entren a México con armamento para participar en un ejercicio conjunto con las Fuerzas Armadas mexicanas. Estarán del 20 al 30 de septiembre en el campamento militar de Santa Gertrudis, Chihuahua. La autorización, al amparo del artículo 76 constitucional, no significa que soldados estadounidenses vayan a combatir directamente a grupos criminales mexicanos.
Para algunos críticos de la presidenta Claudia Sheinbaum, la presencia de tropas de EE.UU puede parecer una concesión inédita. No lo es. Con Andrés Manuel López Obrador también entraron militares armados de ese país para capacitar a mexicanos. En abril de 2024, el Senado autorizó el ingreso de 11 instructores del 7 Grupo de Fuerzas Especiales, dedicado a operaciones especiales y al entrenamiento con fuerzas aliadas. Félix Salgado Macedonio, entonces presidente de la Comisión de Defensa Nacional, respaldó el ejercicio. Tres meses después se autorizó la entrada de 180 paracaidistas de la 82 División Aerotransportada, especializada en despliegues rápidos.
Pese al discurso de soberanía y no intervención que caracterizó a AMLO, también entonces prevaleció el pragmatismo. Con Sheinbaum continúa, pero se ha vuelto más frecuente y sistemático. Este año han venido integrantes del SEAL Team 2, fuerzas especiales de la Marina de EE.UU, y miembros del 7 Grupo de Operaciones Especiales. Ahora llegarán militares de la 101 División Aerotransportada, especializada en asaltos aéreos y despliegues rápidos.
¿Qué busca el Gobierno mexicano con estos ejercicios? Adquirir capacidades frente a organizaciones criminales que emplean drones, explosivos, armas de alto poder y tecnologías más sofisticadas; mejorar la interoperabilidad entre ambos ejércitos para comunicarse y coordinarse frente a amenazas comunes; y mantener una relación funcional con Washington sin permitir que fuerzas de EE.UU actúen unilateralmente en México.
La contradicción entre el discurso y la práctica es evidente. México acepta capacitación, intercambio de conocimientos y ejercicios conjuntos porque necesita mejores capacidades operativas. Al mismo tiempo mantiene una línea que hasta ahora no ha cruzado: cooperación sí, operaciones de EE.UU por cuenta propia en México, no. La soberanía también consiste en decidir quién entra, para qué y bajo qué reglas.
El cambio entre López Obrador y Claudia Sheinbaum no está en aceptar o rechazar la cooperación militar. Ambos la aceptaron. Con la presidenta se ha convertido en una práctica más regular y especializada, mientras EE.UU presiona más sobre fentanilo, armas, drones y cárteles. El objetivo mexicano parece claro: Aprovechar capacitación y experiencia estadounidense sin ceder el control de las operaciones dentro del País.
Falta conocer mejor los resultados. Durante el Gobierno de AMLO también se autorizaron ejercicios conjuntos, pero aparentemente no hay informes públicos que expliquen qué capacidades adquirieron las fuerzas mexicanas o si se cumplieron los objetivos. Hoy debería corregirse esa falta de transparencia, porque si la cooperación militar con EE.UU será más frecuente, también debería informarse qué obtiene México de ella. “Aumenta la deuda pública”. Y de tal manera aumenta bajo el morenista bando que la estaremos pagando
el año 10,050.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados